Roma empotró una cabeza ibérica en el muro de su granero

Le falta toda la cara, pero el peinado sigue ahí. La encontraron en Libisosa haciendo de simple piedra en el muro del granero de un foro romano…

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Le falta toda la cara, pero el peinado sigue ahí. La encontraron en Libisosa haciendo de simple piedra en el muro del granero de un foro romano…

Hay hallazgos que impresionan por lo que son y otros por dónde estaban. Este es de los segundos: apareció entre los escombros de un almacén de grano, haciendo de piedra. Una piedra cualquiera.

En el Parque Arqueológico de Libisosa, en Lezuza (Albacete), los investigadores han recuperado una cabeza humana de piedra caliza, tallada casi a tamaño natural entre los siglos V y IV a.C., que los romanos reutilizaron siglos después como material de construcción en el muro perimetral norte del horreum —el granero— de su foro. Se recuperó en 2025, de forma fortuita, en el derrumbe del edificio.

¿Qué hacía una escultura ibérica dentro de un muro romano?

La pieza procede de un monumento funerario ibérico. Cuando Roma levantó su colonia sobre la ciudad anterior, aquellos restos ya habían quedado exentos del valor político y religioso que tuvieron para sus dueños originales, y acabaron sirviendo de cantera para los edificios nuevos. No es un caso aislado: la propia nota de la Junta recuerda que algo parecido ocurrió en La Alcudia de Elche.

La cabeza ibérica de piedra caliza, semienterrada junto a la base del muro de mampostería del granero romano de Libisosa
La cabeza, frente al muro perimetral del granero romano en el que acabó reutilizada. Foto: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Lo que una comunidad talló para recordar a sus muertos, la siguiente lo usó para levantar un almacén de grano.

Roma reciclaba sin sentimentalismos: el arco de Constantino reaprovechó relieves de tres emperadores anteriores. Y tampoco es la primera escultura antigua que aparece donde no tocaba, como aquel sarcófago que pasó dos siglos disfrazado de maceta o la Venus romana que acabó en una bolsa del súper.

¿Quién era el joven de las trenzas?

El rostro se ha perdido, pero se conservan los dos laterales y la parte trasera. Y ahí está la información: el peinado —trenzas con recogido trasero y tirabuzones cayendo a los lados— no era un adorno. En la escultura ibérica indicaba el sexo, la edad y la condición social de la persona representada.

Un arqueólogo sostiene en la excavación la cabeza de caliza; en el lateral se ven las trenzas y los tirabuzones tallados
El peinado es lo mejor conservado de la pieza. Foto: Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

La nota oficial es deliberadamente prudente: esos elementos, junto al detalle y la visibilidad de las orejas, inclinan de forma hipotética la identificación hacia un varón joven. Sin rostro no hay certeza. Se conocen muy pocos ejemplares así en el mundo ibérico, y el jinete de la necrópolis de Los Villares (Hoya Gonzalo, Albacete), conservado en el Museo de Albacete, podría ser el paralelo más cercano.

¿Por qué a Libisosa la llaman la Pompeya española?

Porque la ciudad ibérica murió de golpe. Libisosa fue destruida en el contexto de las guerras sertorianas (82-72 a.C.), y aquella destrucción selló el yacimiento y dejó congelada la vida cotidiana: armas, monedas, utensilios de cocina, ánforas. Encima de las ruinas, Roma levantó después su colonia.

Queda casi todo por hacer: el yacimiento tiene 30 hectáreas y solo se ha excavado en torno al 10 %. Por eso la cabeza no es solo una cara perdida, sino una pista: al proceder de un monumento funerario, señala hacia una necrópolis ibérica que todavía no se ha localizado. La Universidad de Murcia, que lidera científicamente el proyecto desde 2019 con Héctor Uroz —profesor de Historia Antigua e investigador principal— al frente, prepara análisis arqueométricos para estudiar la composición de la piedra y buscar restos de pigmento.

Porque sí: es posible que estuviera pintada. Alguien, hace unos 2.400 años, decidió cómo peinarla. Y otro alguien, cuatro siglos después, la miró y solo vio un buen sillar.

Vía Portal de Cultura de Castilla-La Mancha, Novaciencia, El Debate y El Digital de Castilla-La Mancha.

Imagen de portada: ilustración generada con IA.