Iba a ser un par de horas quitando hierba y grava para poner unas baldosas. A la media hora de cavar apareció el mayor tesoro de plata vikinga danés…
Un vecino de Rebild, en Jutlandia del Norte (Dinamarca), solo quería dejar el jardín listo para unas baldosas. A la media hora de cavar, la horca topó con algo que sonó raro. De la tierra salieron 18,5 kilos de plata de la época vikinga: unos 700 objetos y fragmentos que los arqueólogos han identificado como el mayor tesoro de plata vikinga hallado nunca en Dinamarca.
El hallador, anónimo, lo contó así en el comunicado del museo: «Solo iban a ser un par de horas de trabajo duro en el jardín quitando hierba rebelde, piedras y grava para una nueva terraza de baldosas, pero fue la mayor sorpresa de mi vida». Pensó que era hierro viejo y cascos de cerámica; luego fue sacando pieza tras pieza con las manos.
¿Qué contenía exactamente el tesoro?
El conjunto reúne barras de plata, brazaletes, joyas troceadas, un pequeño martillo de Thor y 47 monedas y fragmentos de moneda. Trescientas veinte piezas —6,4 kilos— seguían dentro de la vasija de barro en la que alguien las enterró en el siglo X; el resto apareció disperso en la tierra de alrededor. Todo junto pesa casi el triple que el anterior récord danés, el tesoro de Terslev, de unos 6,5 kilos.
«Es como encontrar una caja fuerte de la época vikinga», resume Torben Sarauw, jefe de patrimonio cultural y arqueólogo de los Museos de Jutlandia del Norte.
Una de las barras lleva runas grabadas: el museo apunta que podría leerse hutu y ser un nombre o una marca de propiedad. Los vikingos usaban ese mismo alfabeto hasta para escribirse notas de amor.

¿Por qué hay monedas árabes en un jardín de Dinamarca?
Entre las monedas hay dírhams árabes recortados en trocitos y dos peniques anglosajones acuñados bajo Eduardo el Viejo, que reinó entre 899 y 924. Esa mezcla es lo que subraya el museo: la plata de un jardín danés venía del mundo islámico por el este y de Inglaterra por el oeste.
Que esté troceada tampoco es un destrozo moderno. En la Escandinavia del siglo X la plata se manejaba al peso, así que se cortaban monedas y se hacían pedazos las joyas para pagar la cantidad justa; por eso Sarauw señala que pesar las piezas ayuda a reconstruir aquella economía. Varias barras llevan grabada una cruz o un martillo de Thor, señal —apuntan los arqueólogos— de un periodo de transición entre la fe nórdica y el cristianismo.

¿De quién es ahora el tesoro?
Del Estado. La ley danesa del danefæ convierte estos hallazgos en propiedad pública y el Museo Nacional le paga al hallador una recompensa libre de impuestos, calculada por el material, la rareza y el cuidado con que haya tratado las piezas. En España la cosa se parece: la Ley 16/1985 del Patrimonio Histórico Español reconoce al descubridor y al dueño del terreno un premio del 50 % de la tasación, a repartir a partes iguales.
Los 18,5 kilos van ahora al Museo Nacional, que debe declararlos danefæ y fijar la recompensa. Después, los Museos de Jutlandia del Norte quieren exponerlos de forma permanente en el Museo Vikingo de Fyrkat, la fortaleza circular que Harald Diente Azul levantó hacia el año 980.
No es la primera vez que Rebild suelta plata: en 1971 apareció allí otro tesoro de unos cuatro kilos. La obra en casa depara sorpresas —en Bélgica salieron más de 40 lingotes de oro abriendo una zanja—, pero pocas se pesan en kilos.
Vía Nordjyske Museer, Mariagerfjord Posten, DR y HeritageDaily. Foto de portada: © Nordjyske Museer.




