Neil, la foca de una tonelada obsesionada con los conos

Pesa mil kilos, arrastra 1,3 millones de fans en TikTok y aplasta cuanto cono se le cruza. La ciencia explica por qué Neil no puede parar…

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Pesa mil kilos, arrastra 1,3 millones de fans en TikTok y aplasta cuanto cono se le cruza. La ciencia explica por qué Neil no puede parar…

Imagina un bicho de mil kilos tumbado en mitad de tu calle, abrazado a un cono de tráfico como si fuera un peluche. No es una pesadilla ni un montaje: es Neil, el elefante marino más famoso de Australia, que esta temporada ha vuelto a Tasmania más gordo, más cabezota y más viral que nunca.

Neil tiene cinco años y una barriga que engorda cada verano austral. De cría medía lo que un cono de tráfico; ahora los aplasta de un revolcón —y a un Toyota Land Cruiser aparcado también le arreó un buen empujón—. Sus fans lo adoran: más de 1,3 millones de seguidores en TikTok pendientes de su próxima trastada.

Por qué la tiene tomada con los conos

La escena tiene truco científico. Cada año, los elefantes marinos vuelven a tierra para mudar la piel, un proceso que pica una barbaridad. ¿La solución de Neil? Restregarse contra todo lo que pille. Y los conos naranjas que la gente coloca a su alrededor para protegerlo resultan ser el rascador perfecto: se los mete bajo la aleta, apoya la cabeza en ellos y los deja para el arrastre.

Hay otra parte menos tierna. Neil es un macho joven sin manada, y a los machos jóvenes les toca medir fuerzas. Sin otras focas contra las que competir, la ha tomado con el mobiliario urbano.

«Son adolescentes», resume Iain Field, investigador especializado en elefantes marinos, sobre el carácter tocapelotas de Neil.

Un famoso de una tonelada al que conviene no achuchar

Las autoridades de Tasmania lo vigilan de cerca. Usan pértigas acolchadas para apartarlo de las zonas peligrosas —un método reconocido internacionalmente, aclaran ante quien les acuse de molestarlo— y piden mantener al menos 20 metros de distancia, y a los perros mucho más lejos.

Porque, por muy adorable que salga en vídeo, hablamos de una tonelada de músculo con vocación de apisonadora. Los expertos avisan de que, a medida que crezca, será más territorial y menos simpático. De momento disfruta de su reinado: es el vecino más pesado —literal— y más querido de Hobart.

Neil se suma a la lista de animales que arrasan en redes por pura personalidad, como Pickle, el pájaro que vuelve a casa cada noche, y a la de bichos cuyo comportamiento esconde una explicación científica —igual que los perezosos, que no son vagos—. Y si su cabezonería te fascina, espera a escuchar a los cachalotes del Mediterráneo con dialecto propio.

Vía ScienceAlert y ABC News Australia.