Una enfermera veterinaria curó a un silvereye herido y lo soltó. Dos semanas después volvió solo y ahora pasa cada noche en casa, entre uvas y mimos…
Imagina rescatar a un pájaro herido, devolverle la salud, soltarlo para que viva su vida salvaje… y que el muy caradura decida que prefiere volver a dormir a casa todas las noches. Eso es justo lo que le ocurre a CeeJay Donovan, una enfermera veterinaria de Nueva Zelanda, con Pickle, un diminuto silvereye que se ha hecho viral en TikTok por la rutina más tierna que verás hoy.
La historia empieza mal: un gato atacó al pajarillo y lo dejó al borde. Donovan se lo llevó a casa y lo cuidó durante cerca de un mes, hasta que estuvo listo para volar libre. Lo soltó convencida de haber hecho lo correcto. «Genial, ya está. Ya puede ser un pájaro salvaje», pensó. Y Pickle desapareció durante dos semanas.
El regreso que nadie esperaba
Entonces, un buen día, allí estaba: en la puerta, chillando para que la dejaran entrar y volando directa al rincón donde había estado su jaula. Donovan consultó con el centro de fauna local, que andaba desbordado y le pidió que siguiera cuidándola. Desde aquel día, Pickle hace su vida fuera durante el día y regresa cada atardecer a por su ración de mimos.
Y vaya mimos: uvas, baños calientes y techo asegurado. Si a las cinco y media no ha aparecido, su humana sale al jardín y la llama hasta que la silueta verde asoma entre las ramas.
Es como una adolescente: entra, come, le hago la colada y se vuelve a marchar.
Qué es un silvereye y por qué esto es tan raro
El silvereye o tauhou es un pajarillo autóctono de Nueva Zelanda, de color verde oliva y con un característico anillo blanco alrededor del ojo. Son aves silvestres, no mascotas: que una decida regresar por voluntad propia, noche tras noche, es justo lo que ha derretido a medio TikTok bajo etiquetas como #birdtok.
No es el primer animal que nos recuerda que el cariño entre bichos y humanos puede ir de ida y vuelta. Lo vemos en cómo un gato te sonríe con un parpadeo lento o en rescates que se vuelven virales, como el de la gata Pumpkin o el de una mofeta atrapada en un vaso. Y las aves tampoco se quedan cortas: hace poco un loro delató a sus dueños narcos.
Pickle, en cambio, lo tiene clarísimo: libertad de día, sofá de noche. ¿No haríamos todos exactamente lo mismo?
Vía Laughing Squid, a partir de los vídeos de @ceejayspiller en TikTok.




