Dyson mete una cámara en un cepillo de dientes de 500 dólares

Una cámara de 100.000 píxeles mira dentro de tu boca 28 veces por segundo y dispara un chorro de enjuague en cuanto encuentra un hueco entre los dientes…

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Una cámara de 100.000 píxeles mira dentro de tu boca 28 veces por segundo y dispara un chorro de enjuague en cuanto encuentra un hueco entre los dientes…

Imagina que tu cepillo de dientes te ve por dentro. El Dyson CameraJet, presentado el 1 de septiembre de 2026 en París, lleva una cámara macro de 100.000 píxeles incrustada entre las cerdas: analiza 28 imágenes por segundo mientras te cepillas y, cuando localiza un hueco entre dos dientes, le lanza un chorro de enjuague bucal en menos de 100 milisegundos.

La compañía británica lo vende como el sustituto definitivo del hilo dental. Y, de paso, como el objeto más caro de tu lavabo.

¿Qué hace exactamente la cámara dentro de la boca?

El cabezal reúne tres cosas: la lente, una luz y la boquilla del chorro. El sistema —bautizado Gap Optical Targeting, nombre comercial de la marca— aprendió a distinguir un diente de un hueco con 470.000 imágenes dentales recogidas durante el desarrollo, y funciona sobre unos 16 millones de líneas de código, cifra que el propio James Dyson, fundador e ingeniero jefe de la empresa, dio con la boca pequeña en una entrevista.

Todo se retransmite en directo a la aplicación MyDyson, que va dibujando un mapa de las zonas que te saltas. Según Dyson, esas imágenes no se graban ni se almacenan, ni en el aparato ni en la nube; por ahora nadie lo ha auditado de forma independiente. Cámaras minúsculas en objetos cotidianos ya hemos visto unas cuantas, como las gafas con IA que soplan respuestas en los exámenes.

«Usar el hilo dental es una tarea incómoda y que consume mucho tiempo. Pocos lo hacemos, aunque sabemos que deberíamos…»

Son las dos primeras frases de la declaración de James Dyson en el comunicado de lanzamiento.

¿Es de verdad el primer cepillo con cámara?

No. En 2016, la empresa estadounidense ONVI presentó el Prophix, un cepillo con cámara de vídeo integrada ideado por un dentista de Chicago. Lo que Dyson reivindica es otra cosa: ser el primero en combinar la cámara con un chorro que apunta solo. Esa es la novedad defendible; la cámara metida en un cepillo tiene ya una década.

¿Cuánto cuesta y qué promete a cambio?

Cuesta 499 dólares en Estados Unidos y 419,99 libras en Reino Unido, donde ya está a la venta; a Canadá llegará más adelante en 2026 por 699,99 dólares canadienses. Detrás hay seis años de trabajo, 661 ingenieros y 38 patentes solicitadas.

La marca sostiene que retira hasta un 69 % más de placa en las zonas difíciles que los cepillos eléctricos premium de la competencia. Conviene leer la letra pequeña: el dato sale de pruebas de laboratorio de la propia Dyson, realizadas sobre una placa dental artificial que la empresa desarrolló durante cinco años con la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Singapur. Placa sintética, no bocas reales.

Dyson lleva años metiendo motores diminutos donde nadie se los había pedido: secadores, purificadores, auriculares. Ahora le ha tocado al vaso del cepillo, ese rincón de la casa donde taparlo resulta peor que dejarlo al aire y donde ya compite en rarezas con el inodoro robot que se conduce solo hasta tu cama. La duda no es si la cámara funciona, sino cuánta gente pagará por un cepillo de dientes lo que cuesta un móvil de gama alta.

Vía la nota de prensa de Dyson, Bloomberg, WWD y GB News. Sobre el precedente de 2016, Business Wire y VentureBeat.

Imagen de portada: ilustración generada con inteligencia artificial por Planeta Zapping; no reproduce el producto real.