La mediana de la plantilla ronda los 300 dólares. Alguien de la división comercial declaró 28.000 y la cúpula pidió calma por correo interno…
Hay quien se deja la luz del pasillo encendida y hay quien se deja abierto el grifo de la inteligencia artificial. Un empleado de Microsoft declaró haber gastado 28.000 dólares en consumo de IA en 28 días, cuando la mediana de sus compañeros en esa misma ventana era de 300. Más de noventa veces la mediana. Y, en esos mismos datos, Business Insider no encontró correlación entre gastar más en IA y tener mejor bonus, mayor subida salarial o más opciones de ascenso.
¿De dónde salen esas cifras?
No de un informe oficial, sino de una hoja de cálculo que los propios trabajadores de Microsoft en Estados Unidos rellenan de forma anónima y voluntaria para comparar sueldos, subidas, bonus y acciones. Este año le añadieron una columna nueva —AI $ Usage Per Month, gasto mensual en IA— y ahí saltó la liebre.
De las casi 600 respuestas del documento, unas 350 incluían el gasto en IA. La mediana quedó en 300 dólares por ventana de 28 días. El máximo, esos 28.000, salió de Customer and Partner Solutions, la organización comercial y de partners de la compañía, que es justo la que aparece con la mediana más baja de la tabla: 134 dólares. En el otro extremo, CoreAI, con 975.
Conviene cogerlo con pinzas: son datos autodeclarados y 350 personas son una gota en una plantilla de más de 223.000.
¿Qué es el tokenmaxxing y por qué Microsoft quiere frenarlo?
En la jerga de las oficinas tecnológicas se llama tokenmaxxing: inflar a propósito el consumo de tokens —las unidades en las que se factura el texto que traga y escupe un modelo— para aparentar productividad. Gastar mucho como prueba de que trabajas mucho.
En Redmond no les hizo ninguna gracia. En un correo interno de primeros de agosto de 2026, Jay Parikh, vicepresidente ejecutivo de CoreAI —la división de plataformas e IA de Microsoft, y la que más gasta—, se lo dijo a la plantilla sin rodeos:
Tokenmaxxing no es aquello para lo que optimizamos («Tokenmaxxing is not what we are optimizing for»).
Parikh matizaba que no se trata de gastar menos tokens, sino de sacar más impacto de cada uno. Según el correo al que tuvo acceso 404 Media, desde julio de 2026 cada división tiene un objetivo de presupuesto de tokens, y la compañía ha puesto como modelo interno por defecto uno más barato de OpenAI, GPT-5.6.
¿Por qué importa esto fuera de Redmond?
Porque Microsoft vende la pala y además cava con ella. El empleado que filtró el correo lo vio como la admisión definitiva de que quien aloja la infraestructura de IA no puede permitirse sus propios productos de IA, y remataba: «¿cómo van a apañárselas las empresas a las que se lo vendemos?».
La fiebre viene dejando escenas raras a mansalva: OpenAI grabando código en siete relojes suizos, gafas con IA para copiar en los exámenes en China o una enfermedad inventada que acabó colándose en la literatura científica. Fundirse 28.000 dólares en cuatro semanas encaja sin despeinarse en esa colección.
Así que la próxima vez que alguien te mire de reojo por tener el chatbot abierto toda la tarde, ten el dato a mano: hay quien declaró 28.000 dólares en cuatro semanas y, en esos mismos datos, gastar más no venía acompañado de mejor bonus.
Vía 404 Media, The Register y TechRadar (el correo de Parikh, los presupuestos por división y el cambio de modelo); Business Insider y TechRadar (la hoja de cálculo y las medianas por equipo).




