Hay reliquias que descansan en paz y luego está la del papa Luna. El cráneo parcialmente momificado de Benedicto XIII, el pontífice aragonés del Cisma de Occidente que murió en 1423, fue robado en abril de 2000 de un palacio de Sabiñán (Zaragoza), y los ladrones pidieron un millón de pesetas por devolverlo. Seis siglos después, dos pueblos vecinos de Zaragoza siguen peleándose por él en los tribunales.
¿Quién fue el papa Luna y por qué acabó en Peñíscola?
Pedro Martínez de Luna nació en Illueca (Zaragoza) hacia 1328 y en 1394 los cardenales de Aviñón lo eligieron papa con el nombre de Benedicto XIII, en pleno Cisma de Occidente, con más de un pontífice a la vez.
El Concilio de Constanza lo depuso en julio de 1417, y la historia lo dejó catalogado como antipapa. Él no se dio por enterado: se encerró en el castillo de Peñíscola (Castellón) y siguió nombrando cardenales y firmando bulas hasta que murió, el 23 de mayo de 1423, con más de noventa años.
De ahí sale, según la explicación más repetida, eso de mantenerse en sus trece: el trece de Benedicto XIII. Circulan otras teorías —hay quien lo remonta a un viejo juego de naipes—, pero la del papa Luna es la que ha arraigado popularmente.
¿Cómo acabó su cráneo en un palacio de Sabiñán?
Al morir en Peñíscola, sus restos se llevaron al castillo de Illueca, su pueblo natal. Allí entraron tropas francesas, saquearon el edificio y el cuerpo momificado acabó fuera. Del papa entero solo se recuperó la cabeza.

Los historiadores ni se ponen de acuerdo en qué guerra fue: unos apuntan a la de Sucesión y otros a la napoleónica. Por vía de herencia familiar, el cráneo terminó en el palacio de los Condes de Argillo, en Sabiñán, a unos quince kilómetros de Illueca.
La Europa antigua da para mucho: en Astorga hubo mujeres que se emparedaban vivas, los tribunales medievales usaron el cadáver como detector de mentiras y en Baviera se exhiben esqueletos cubiertos de joyas.
¿Cuánto pidieron los ladrones por devolverlo?
En abril de 2000, la urna con el cráneo desapareció del palacio. El rescate se exigió por carta anónima, y no al pueblo que guardaba la reliquia: llegó al alcalde de Illueca. El 12 de septiembre de 2000, cinco meses después, la Guardia Civil recuperó calavera y urna.
Las pruebas de carbono 14 y un análisis facial digital apuntaron a un varón anciano de los siglos XIV o XV, compatible con el pontífice. En 2007, el Gobierno de Aragón declaró la pieza Bien de Interés Cultural.
¿Por qué dos pueblos se lo disputan en los juzgados?
La familia propietaria, los Olazábal-Bordiu, donó el cráneo al Ayuntamiento de Sabiñán en 2019, y en junio de 2021 la reliquia volvió al pueblo, veintiún años después del robo. Hoy se expone en su iglesia parroquial.
Illueca no se conforma: sostiene que Benedicto XIII nació allí y que sus restos le pertenecen. El Tribunal Superior de Justicia de Aragón ratificó en marzo de 2023 la titularidad de Sabiñán, y en 2025 Illueca anunció una nueva demanda ante los juzgados de La Almunia de Doña Godina, con el abogado que llevó el caso de los bienes de Sijena.
Seis siglos después, el papa que no cedió ni ante un concilio provoca exactamente lo mismo que él practicaba: aquí no se apea nadie de sus trece.
Vía Xataka Magnet, el pulso legal entre los dos pueblos, eldiario.es Aragón, Patrimonio Cultural de Aragón, Calatayud Noticias, Ayuntamiento de Sabiñán y Cráneo del Papa Luna.

