Comidas extravagantes que los estadounidenses adoran y el resto del mundo considera repugnantes

0
0

Lo que es un manjar para unos, es una pesadilla para otros

La gastronomía es un fiel reflejo de la cultura, y en Estados Unidos, esto se lleva al extremo más insospechado. Un reciente e intenso debate en Reddit ha destapado la caja de los truenos culinarios: ¿qué platos aman los estadounidenses pero causan arcadas al resto del planeta? Las respuestas son auténtico oro puro para los estómagos valientes.

Si pensabas que ponerle piña a la pizza era el mayor crimen gastronómico de la historia, prepárate para un viaje por las entrañas (en algunos casos, literalmente) de la América profunda. Aquí te traemos una selección detallada de las delicatessen más surrealistas que, sorprendentemente, desatan pasiones al otro lado del charco.

El ranking del terror y el sabor

  • Ardilla frita con salsa de champiñones

    Sí, has leído bien. La ardilla no solo es ese simpático roedor que corretea por Central Park y te roba los cacahuetes. Según algunos usuarios, la carne de ardilla es una maravilla oculta.

    «Ligeramente empanada, frita en sartén y bañada en salsa de champiñones es la manera perfecta de comerla»

    , asegura un entusiasta. Al parecer, tiene un sabor fuerte que no necesita mucho condimento. Algunos expertos caseros incluso la dejan en remojo con suero de leche siguiendo las estrictas y antiguas recetas de la bisabuela.

  • Las engañosas «Ostras de las Montañas Rocosas»

    Si te ofrecen este plato esperando marisco fresco en mitad de la montaña, te vas a llevar un disgusto morrocotudo. Se trata nada más y nada menos que de testículos de toro. La preparación es de lo más campechana: se lavan a conciencia, se pasan por huevo y una mezcla de harina con especias, y van directos a zambullirse en la freidora. Crujientes por fuera y… bueno, dejémoslo en que hay que tener agallas para dar el primer bocado.

  • Sándwich de plátano con mayonesa

    Una combinación que haría llorar amargamente a cualquier nutricionista o chef con estrellas Michelin que se precie. En algunas zonas del sur del país, mezclar trozos de plátano con una buena y pringosa cucharada de mayonesa entre dos rebanadas de pan de molde es el almuerzo de la infancia por excelencia. Algunos, no contentos con esto, lo suben de nivel haciendo croquetas de plátano rebozadas en mayonesa y cacahuetes triturados.

  • El «Plato Basura» (Garbage Plate)
    Garbage plate

    Originario de Rochester, en el estado de Nueva York, su nombre le hace absoluta justicia a su caótico aspecto visual. Es un amalgama desmesurado de ensalada de macarrones, patatas fritas caseras, dos hamburguesas enteras con queso, salsa de carne, kétchup, mostaza y cebolla picada. Es el plato ideal para cuando el hambre aprieta y decides comer todos los grupos alimenticios basura de una sola sentada.

  • Fluffernutter: El paraíso del azúcar
    Fluffernutter sandwich

    El Fluffernutter es un sándwich que grita «Estados Unidos» por los cuatro costados: consiste en una rebanada de pan blanco untada generosamente con manteca de cacahuete y la otra con marshmallow fluff (crema untable de nubes o malvaviscos). Para muchos niños, esta bomba glucémica era la alternativa salvadora en el comedor de la escuela cuando el menú del día no les convencía en absoluto.

  • Galletas con salsa de carne (Biscuits and gravy)
    Biscuits and gravy

    La barrera del idioma causa estragos incomprensibles aquí. En Europa, un «biscuit» es una inofensiva galleta dulce para mojar en el té o el café. En EE.UU., es un panecillo salado, sumamente tierno y de textura hojaldrada. Si le sumas por encima una salsa espesa y contundente hecha con la grasa sobrante de freír salchichas, harina y leche, tienes el desayuno de campeones que horroriza profundamente a los británicos.

  • Helado flotando en cerveza de raíz
    Root beer float

    El clasiquísimo Root beer float consiste, literalmente, en echar una generosa bola de helado de vainilla dentro de un vaso gigante de cerveza de raíz (un refresco oscuro con un característico sabor a zarzaparrilla y hierbas). Mientras que para los americanos es la viva imagen de la frescura en verano, para muchos europeos es una mezcla repugnante y efervescente que arruina por completo tanto la bebida como el postre.

  • Cola de caimán frita
    Fried alligator

    En el pintoresco estado de Florida, cruzarse con caimanes es el pan de cada día, y al parecer, metérselos entre pecho y espalda también. En los restaurantes costeros se suele servir frita en pequeños trozos rebozados y acompañada de diversas salsas para mojar. Quienes se atreven a probarla afirman que tiene la textura hojaldrada y suave del pescado blanco, pero su sabor recuerda sorprendentemente al pollo. ¡Un auténtico dos por uno animal!

  • Carne de tigre (que en realidad es ternera cruda)
    Raw ground beef

    Tranquilos, ningún felino exótico ha sufrido daños en la elaboración de este plato. Esta peculiaridad, bastante popular en los estados del Alto Medio Oeste, no es más que carne picada de ternera completamente cruda que se mezcla a mano con sal, pimienta y otras especias. Básicamente, estamos ante un tartar de carne de andar por casa que los locales devoran a cucharadas limpias o untándolo sin piedad sobre galletas saladas.

  • Desayuno extremo: Sesos con huevos revueltos

    Cerramos este listado con el innegable toque gore de la jornada. En algunas remotas zonas rurales, freír en la sartén sesos de ternera o de cerdo mezclados con unos sencillos huevos revueltos es considerado la manera más nutritiva y perfecta de arrancar un duro día de trabajo. Un potente chute de colesterol y textura gelatinosa que, sin duda alguna, pondría a prueba los límites del estómago más resistente.

Como vemos claramente, la mesa es un territorio donde no existen las leyes universales ni los consensos absolutos. Lo que en un estado es un tesoro culinario transmitido con cariño de generación en generación, a miles de kilómetros de distancia es considerado una auténtica atrocidad digna de estudio. Y tú, ¿tendrías el valor suficiente para hincarle el diente a alguna de estas extravagancias gastronómicas?