Te para la policía en una carretera de Estados Unidos y el agente se acerca despacio. Hasta ahí, normal. Lo raro es que tú vas dentro de un plátano gigante y que el agente, en el fondo, solo quiere una foto.
El Big Banana Car es un vehículo con forma de plátano que el británico Steve Braithwaite construyó sobre una pickup Ford F-150 de 1993. Mide 6,97 metros de largo y 3,09 de alto, y en 2025 Guinness World Records lo homologó como el coche plátano personalizado más largo del mundo. Su dueño calcula que la policía estadounidense lo ha parado cientos de veces, casi nunca por una infracción.
¿Cómo se convierte una Ford F-150 en un plátano de casi siete metros?
La idea le llegó viendo un episodio de Top Gear sobre vehículos imposibles —un cobertizo de jardín homologado, un sofá motorizado— y se le quedó grabada delante de una cesta de fruta en una gasolinera. Se imaginó el plátano rodando por la autopista y se echó a reír.
Empezó a construirlo en 2009 y lo terminó en 2011: varillas de acero, malla de gallinero, espuma de poliuretano, fibra de vidrio y mucha pintura amarilla sobre el chasis de la pickup. Le salió por unos 25.000 dólares, lleva un motor V8, alcanza los 137 km/h y tiene cuatro plazas en fila, porque en un plátano no caben de otra manera.

¿Por qué le para tanto la policía?
Casi nunca por conducir mal. Un plátano de tres metros de alto en el carril de al lado es difícil de ignorar para cualquiera que lleve radar y radio, y la mayoría de las paradas acaban en curiosidad, risas y móviles en alto. Braithwaite lo resume así:
Yo diría que los primeros ocho o nueve años fui probablemente el hombre al que más veces paraba la policía en Estados Unidos.
La broma se la sabe todo el mundo, agentes incluidos. En un pueblo de Virginia Occidental, cuenta, uno lo paró para informarle con cara de póker de que había cometido la infracción de peel out: en inglés, salir quemando rueda, pero también pelarse. Tardó un segundo en pillarlo. La matrícula, por si quedaba duda, dice «SPLIT», y el tópico encaja tan bien como los donuts de los agentes.
¿Qué pasó con el billete de 20 dólares?
El 27 de octubre de 2019, cerca de Adrian (Michigan), el agente Bill Strouse, de la Michigan State Police, lo paró de madrugada, le revisó faros, luces de freno e intermitentes y le devolvió el carnet con un billete de 20 dólares envuelto alrededor: había visto el cartel del plátano y quiso aportar algo al viaje.
En junio de 2026, la Montana Highway Patrol lo detuvo en la I-90, cerca de Billings, porque unas cajas del portaequipajes tapaban parcialmente la matrícula. Se fue sin multa y con la patrulla celebrándolo en redes: por apetecible que sea, las normas de tráfico también se aplican a la fruta. Tampoco es lo más raro que ha aparecido en un arcén.
Braithwaite ha vendido casi todo lo que tenía y vive en la carretera a tiempo completo con el rótulo que arrastra desde hace años, The World Needs More Whimsy Grand Tour: más de 400.000 kilómetros en 15 años, según su recuento, y la intención de bajar por México y Centroamérica, embarcar el plátano para saltarse el Tapón del Darién y seguir por Sudamérica. Nadie le ha explicado todavía qué se pone en el atestado cuando el vehículo es una fruta.
Vía Now I Know, con datos de Cowboy State Daily, KTVQ y WZZM 13.

