La caseta antibalas de Indiana que los gánsteres nunca visitaron

Caseta octogonal de piedra clara con grandes ventanales en una esquina de calle, junto a los rótulos N Main St y W Lincoln Av
La caseta policial de Goshen (Indiana), en el cruce de Main Street y Lincoln Avenue. Foto: Chris Light (CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons).
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En 1939, la ciudad de Goshen (Indiana, Estados Unidos) plantó en pleno centro una garita octogonal de piedra caliza con cristales antibala, pensada para que sus agentes vigilaran los bancos a cubierto. La caseta sigue en pie en el cruce de Main Street con Lincoln Avenue y nunca llegó a cumplir su función: no consta que se disparara jamás un solo tiro desde ella.

Ocupa lo que un quiosco de prensa y arrastra desde hace décadas una leyenda que no aguanta un vistazo al calendario.

¿Por qué Goshen blindó a su policía en 1939?

Las crónicas locales lo cuentan así: Goshen estaba en la Lincoln Highway, la primera carretera transcontinental de Estados Unidos, la que unía Nueva York con San Francisco. Por delante pasaba el país entero y en el centro había dos bancos en esquinas opuestas: el ayuntamiento se convenció de que la ciudad era un objetivo goloso.

La obra salió adelante con fondos y mano de obra de la Works Progress Administration, la agencia de empleo público del New Deal. La Sociedad Histórica de Goshen, hoy propietaria del edificio, cifra la cuenta en 1.794 dólares federales más 1.500 del ayuntamiento, y cuenta que los cristales antibala —de unos cinco centímetros de grosor— los donaron dos bancos de la ciudad. La piedra caliza la regaló la ciudad de Bedford. Se inauguró el 25 de febrero de 1939.

Ni siquiera hay acuerdo sobre los agujeros de las ventanas. El expediente que en 1983 inscribió el centro histórico en el registro federal de lugares históricos describe el conjunto como un nido de ametralladoras octogonal, con cristal antibala y troneras para pistola; la Sociedad Histórica sostiene que eran simples respiraderos. Ochenta y siete años después, aún se discute si aquello era una fortaleza o una caseta muy bien ventilada.

¿Qué pinta John Dillinger en esta historia?

Ninguna, y ahí está la gracia. La versión popular sostiene que la garita se construyó para frenar a John Dillinger, el atracador más célebre del Medio Oeste. Su banda sí había arrasado el norte de Indiana: saqueó los arsenales de las comisarías de Auburn y Peru en octubre de 1933 y atracó el Merchants National Bank de South Bend en junio de 1934.

El problema es la aritmética. Dillinger fue abatido a tiros por agentes federales el 22 de julio de 1934, a la salida del cine Biograph de Chicago. Cuando Goshen dio luz verde a su búnker, a finales de 1938, el hombre llevaba más de cuatro años muerto. No sería la última obra defensiva en llegar tarde a su guerra: Estados Unidos repetiría la jugada con un radar descomunal listo justo cuando la URSS se venía abajo.

Placa metálica oscura atornillada al muro de piedra de la caseta con la inscripción The Historic Goshen Police Booth, erected 1939
La placa que la Sociedad Histórica colocó en 1996. Foto: Chris Light (CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons).

La placa ni siquiera lo disimula. Su inscripción dice:

Erigida en 1939 para proteger la Ciudad del Arce de los gánsteres que pudieran transitar por esta, la vieja Lincoln Highway transcontinental.

Que pudieran. Un monumento en condicional, dedicado a un peligro que jamás se materializó. Y no es el primero: por ahí hay placas que celebran justo eso, que allí no pasó nada.

¿Para qué acabó sirviendo la garita?

Para casi todo menos para repeler gánsteres. Durante unas tres décadas hizo de mostrador de la policía las 24 horas: en vez de ir a comisaría, los vecinos se acercaban a denunciar el coche rayado o el perro perdido, muy en la línea de otros tópicos del oficio. Luego gestionó los parquímetros y en 1983 la ciudad se la cedió a la Sociedad Histórica.

Hoy es parada de foto para los viajeros de la Lincoln Highway. Ocho lados, cristal de cinco centímetros y una guerra que nadie llegó a librar.

Vía Neatorama, con datos de la Goshen Historical Society, Indiana Landmarks y la Historical Marker Database, que transcribe la placa.