Viene prensado en un ladrillo rectangular, es de los baratos y su destino natural es un cazo con agua hirviendo. Pero un paquete de fideos de ramen instantáneo también puede acabar en una estantería, haciéndose pasar por un jarrón de anticuario.
El canal de YouTube Connor Creates ha convertido fideos de ramen instantáneo en piezas con aspecto de cerámica —un jarrón, una taza y una lámpara— triturando los fideos hasta hacerlos polvo y amasándolos con cola y agua. El vídeo, titulado Can I Make Pottery with Ramen Noodles? y publicado el 6 de agosto de 2026, acumula unas 245.000 visualizaciones a 10 de agosto.
¿Cómo se convierte un paquete de ramen en un jarrón?
Según el relato de Laughing Squid, que recogió el experimento, Connor pulveriza los fideos y los mezcla con cola y agua hasta obtener una masa moldeable; en otras piezas usa los fideos enteros y los remata con distintas técnicas de acabado. El jarrón se llevó unos trece o quince paquetes, según el cálculo del propio autor.
Y aquí no hay horno que valga: por ningún lado aparece una cocción, así que de cerámica esto tiene el aspecto y poco más. El acabado, eso sí, engaña: el jarrón luce dos asas, líneas onduladas grabadas y remates de color en la boca y en la base.
¿Qué otras piezas salieron del experimento?
Además del jarrón, Laughing Squid cuenta que del taller de fideos salieron una taza —que viene con su posavasos de ramen— y una lámpara. Casi veinte minutos de vídeo dedicados a estirar un producto de supermercado mucho más allá de su cometido original.
¡Sinceramente, me quedé bastante impactado de haber podido hacer cerámica de verdad con fideos de ramen baratos!
Lo dice el propio Connor, que por lo visto tampoco se lo esperaba.
El género tiene más solera de la que parece: por aquí ya hemos visto a quien convierte papel de cocina en pinturas dignas del Renacimiento y a quien sopla esculturas de vidrio con forma de postre. La diferencia es que aquí el material de partida se come, y que a los fideos les ha tocado el papel de arcilla.
Queda la duda de cuánto dura un jarrón de fideos el día que le entre humedad. O una mosca con hambre.
Vía Laughing Squid y el vídeo original de Connor Creates.

