El testamento bromista que desató una carrera de bebés en Toronto

Un abogado de Toronto dejó su fortuna a la mujer que tuviera más hijos en los diez años siguientes a su muerte. Hubo carrera, pleitos y empate a cuatro…

0
0

Un abogado de Toronto dejó su fortuna a la mujer que tuviera más hijos en los diez años siguientes a su muerte. Hubo carrera, pleitos y empate a cuatro…

Imagina abrir el testamento de un hombre rico y sin hijos y encontrarte con un concurso. Eso pasó en Toronto en 1926: Charles Vance Millar, abogado y financiero canadiense conocido por sus bromas, dejó el grueso de su fortuna a la mujer que diera a luz más hijos en Toronto en los diez años siguientes a su muerte. La historia se conoce como la Great Stork Derby, la Gran Carrera de las Cigüeñas.

¿Quién era Charles Vance Millar?

Charles Vance Millar, calvo, de perfil y sonriente, en una fotografía en blanco y negro anterior a 1926
Charles Vance Millar, antes de 1926. Autor desconocido, dominio público (Wikimedia Commons).

Millar nació en 1854 y murió el 31 de octubre de 1926. Soltero y sin descendencia, tenía una broma favorita: dejar billetes tirados en la acera y esconderse para ver quién se los guardaba. Le gustaban las bromas a costa de la codicia ajena, y su testamento fue la versión a lo grande de ese juego.

Él mismo lo avisaba en el documento, que describía como «necesariamente poco común y caprichoso». No exageraba.

¿Qué otras bromas dejó en su testamento?

Antes de llegar a la cláusula de los bebés, Millar repartió unos cuantos regalos envenenados:

  • Acciones de una cervecera para pastores protestantes contrarios al alcohol.
  • Acciones de un club hípico para detractores de las carreras de caballos.
  • Una casa de vacaciones en Jamaica para tres hombres que no se soportaban, a compartir entre ellos.

La gracia estaba en el dilema: principios o regalo. Millar ya no estaba para verlo, pero el chiste funcionaba igual.

¿Cómo acabó la carrera de las cigüeñas?

El premio gordo era el remanente de la herencia, cientos de miles de dólares de la época, y buena parte de la cuenta atrás coincidió con la Gran Depresión. El Gobierno de Ontario intentó tumbar el testamento, sin éxito.

La cláusula de los bebés llegó hasta el Tribunal Supremo de Canadá.

Hubo pleitos, y en diciembre de 1937 el Tribunal Supremo de Canadá dio por válida la cláusula. Para entonces, el plazo había vencido en octubre de 1936 con un resultado digno de final de foto: empate a cuatro, con nueve hijos cada una. Annie Katherine Smith, Kathleen Ellen Nagle, Lucy Alice Timleck e Isabel Mary Maclean se repartieron el premio a partes iguales. Otras dos madres, Lillian Kenny y Pauline Mae Clarke, cerraron acuerdos de 12.500 dólares cada una.

Si te gustan las familias con calendario propio, aquí tienes las cinco generaciones nacidas el mismo día; y si lo tuyo son los excéntricos con proyecto vital, el cartero que levantó un palacio juega en la misma liga que Millar.

¿Lo quería en serio o era otra broma?

Sigue sin saberse. The Canadian Encyclopedia lo resume así: no está claro si Millar quería que su testamento se cumpliera o solo pretendía divertir a sus amigos abogados. Canadá, que ya tiene rarezas de sobra, se quedó con una más: la de un bromista que siguió gastando bromas diez años después de muerto.

Vía Amusing Planet, Wikipedia (Great Stork Derby), Wikipedia (Charles Vance Millar), The Canadian Encyclopedia, CanLII Connects, TheCollector y All That’s Interesting.

Imagen de portada generada con IA.