Zigong, el pozo de un kilómetro que China perforó con bambú

En 1835, sin motores ni acero, los perforadores de Zigong llegaron a mil metros bajo tierra con cañas de bambú y aprovecharon hasta el gas natural…

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En 1835, sin motores ni acero, los perforadores de Zigong llegaron a mil metros bajo tierra con cañas de bambú y aprovecharon hasta el gas natural…

Imagina taladrar un kilómetro de roca hacia el centro de la Tierra sin un solo motor, sin acero moderno y sin electricidad. Solo con cuerdas de bambú, brocas de hierro y muchísima paciencia. Eso es exactamente lo que hicieron los perforadores de Zigong, en el sur de China, hace casi dos siglos.

El pozo Shenhai, terminado en 1835 en Zigong (provincia de Sichuan), alcanzó unos 1.001 metros de profundidad y suele considerarse el primer pozo del mundo en superar la marca del kilómetro. Y todo para sacar agua salada.

¿Cómo se perfora un kilómetro sin máquinas?

La técnica se llama perforación por percusión: una pesada broca de hierro se levanta y se deja caer una y otra vez para machacar la roca, colgada de largas cuerdas de bambú y sostenida por torres de madera. Los chinos la venían refinando desde la dinastía Han y la perfeccionaron durante las dinastías Tang y Song.

No era rápido. Había brocas especializadas —la llamada Cola de Pez pesaba entre 150 y 250 kilos— y avanzar unos centímetros podía llevar días; el pozo entero, años de trabajo. Un ejercicio de tesón comparable a otras hazañas del ingenio chino.

¿Para qué querían llegar tan hondo?

Por la sal. Sichuan es una provincia de interior, lejos del mar, pero se asienta sobre bolsas de salmuera subterránea. Al perforar, los pozos no solo daban agua salada: también liberaban gas natural.

Y aquí llega lo genial. En lugar de desperdiciarlo, los ingenieros lo canalizaban por tuberías de bambú hueco hasta unos calderos donde hervían la salmuera para obtener sal. Es uno de los primeros usos industriales conocidos del gas natural.

Calderos hirviendo salmuera en el pozo Shenhai de Zigong para producir sal con gas natural
Calderos donde se hierve la salmuera en el pozo Shenhai. Foto: David Stanley / Wikimedia Commons (CC BY 2.0).

Un pozo, dos tesoros: agua salada para comer y gas para cocinarla.

¿Qué tiene que ver con el petróleo moderno?

Mucho más de lo que parece. Las imágenes de estas torres de perforación de sal circularon por Occidente en el siglo XIX y ayudaron a inspirar la idea de perforar en busca de petróleo. La perforación de salmuera occidental bebía, en buena parte, de la tradición china.

El propio Zigong cerró el círculo: en 1946 estrenó su primer pozo con broca rotatoria moderna, la misma tecnología que hoy horada los campos petrolíferos. De las cañas de bambú a las plataformas de acero, la idea era la misma.

La próxima vez que veas una torre de perforación de acero, recuerda que su tatarabuela estaba hecha de bambú y funcionaba a golpe de músculo. China llevaba siglos de ventaja, como en tantas megaobras de su ingeniería.

Vía Amusing Planet.