Despegaban rumbo a casa cuando abrieron la cámara y vieron a un desconocido descalzo en el recibidor. Y a su perro insistiendo en que jugara con él…
Imagina que tu avión acaba de despegar, abres la aplicación de la cámara de casa por pura rutina y te encuentras a un desconocido en tu recibidor. Descalzo, sin camisa y repantingado. Y a tu perro a su lado, moviendo el rabo, insistiendo en que juegue con él.
Nash, un golden retriever de cuatro años, recibió con juguetes al hombre que entró a principios de septiembre de 2026 en su casa del barrio de Sherman Heights, en San Diego, mientras sus dueños lo veían todo en directo desde un avión. La policía se llevó detenido al intruso poco después. El perro también salió a saludar a los agentes con un juguete en la boca.
¿Qué hizo el perro mientras el intruso estaba dentro?
El hombre saltó la valla, cogió una escalera que la pareja guardaba detrás del cobertizo y entró por una ventana del segundo piso que se había quedado entreabierta. Ya dentro, se quitó los zapatos y la camisa, se puso cómodo y se sirvió del frigorífico: yogur, pavo y queso. Luego se echó a dormir.
Nash no ladró. Según NBC 7 San Diego, se le acercó con un juguete en la boca al menos tres veces, insistiendo en que jugara con él. Dentro estaba además otro de los perros de la familia, un teckel llamado Oli.
Nash no es el mejor perro guardián
Lo resumió así su dueño, Dante Rowley, después de todo el episodio. Esperaban que el perro ladrara a los desconocidos y, contó, hizo exactamente lo contrario. No es el primer animal que se toma su trabajo a su manera: por aquí ha pasado un perro que viajaba solo en tren por media Italia.
¿Cómo avisaron a la policía desde un avión?
Rowley y su prometida, Stephanie Calderon, volvían a casa y habían abierto la aplicación de su cámara Ring mientras el avión despegaba. Desde ahí arriba escribieron a la policía de San Diego y les dieron acceso en directo a la imagen, para que los agentes vieran lo mismo que ellos.
Los policías llegaron en cuestión de minutos. El intruso intentó escapar por una ventana de la planta baja, según NBC 7, y se los encontró esperando en el patio. Un hombre de 57 años acabó detenido como sospechoso de robo con allanamiento de primer grado.
Lo que más preocupaba a la pareja durante el vuelo, sin embargo, no era la nevera: eran los perros. Y Nash, que en esto de vigilar la casa tiene un futuro discreto, terminó la mañana repartiendo juguetes a todo el que cruzaba la puerta, ladrón y policía incluidos. Algo parecido al emú que hizo salir a la policía con un dron o a Chong, el perro que reapareció cinco años después: los animales rara vez leen el guion.
Vía NBC 7 San Diego, Patch San Diego y Santa Monica Observer.
Ilustración de portada generada con inteligencia artificial.




