Dejaron su manada en el Parque Nacional de Kafue y no pararon hasta el otro extremo de Zambia. Nunca se había registrado una caminata así…
Se fueron de casa a buscar novia y no pararon hasta el otro extremo del país. Tres licaones hermanos —Lycaon pictus, el perro salvaje africano— dejaron su manada en el Parque Nacional de Kafue, en Zambia, y acumularon 4.126 kilómetros de caminata antes de asentarse en el valle del Luangwa. Es la dispersión más larga que se ha registrado nunca en esta especie, y la documenta un estudio publicado en la revista Ecology.
Lo mejor es que no iban en línea recta: entre Kafue y el Luangwa hay 419 kilómetros a vuelo de pájaro. El resto fueron rodeos. Uno de los tres llevaba un collar GPS colocado por el Zambian Carnivore Programme y el Departamento de Parques Nacionales y Vida Silvestre de Zambia, así que la ruta quedó dibujada punto por punto. La revista Science lo resumió sin medias tintas: ningún otro mamífero africano tiene documentado un viaje semejante.
¿Por qué se marchan de la manada?
Irse de casa es el trámite obligatorio de cualquier licaón joven con aspiraciones familiares: las manadas nuevas nacen cuando un grupo de hermanos se cruza con un grupo de hermanas salidas de otra manada. En julio de 2025, siete jóvenes de la manada Mayukuyuku hicieron las maletas con dos semanas de diferencia: primero cuatro hembras, después los tres machos. Ellas también se pegaron una caminata de más de mil kilómetros.
¿Cuánto se anda en 4.126 kilómetros?
Más de cinco veces el Camino de Santiago francés, que ronda los 800 kilómetros. Los hermanos lo hicieron entre julio de 2025 y abril de 2026, atravesando paisajes ocupados por gente, y no fueron los únicos: de los 19 grupos que el equipo ha seguido por GPS, los cuatro más viajeros sumaron entre todos 9.863 kilómetros. Al lado de esto, el perro que reapareció a mil kilómetros de casa se dio un paseo corto.
Cinco veces el Camino de Santiago, pero sin albergues, sin flechas amarillas y con trampas de lazo por el camino.
¿Por qué es una buena noticia para una especie en peligro?
Quedan menos de 7.000 licaones adultos en libertad y viven en poblaciones separadas, que es la peor noticia posible para una especie: sin intercambio genético, cada grupo aislado se va apagando solo. Estas caminatas absurdas son justo el hilo que cose unas poblaciones con otras. El estudio, dirigido por el biólogo Scott Creel, de la Universidad Estatal de Montana, reúne más de quince años de seguimiento —más de 500 perros de más de 50 manadas vigilados cada año— con movimientos que entraron o rozaron cinco países vecinos. Comparado con esto, mandar 500 caracoles a Tahití por mensajería parece hasta cómodo.
La cara amarga es que el viaje sale caro: más de la mitad de los animales que el equipo siguió en dispersión no sobrevivió, sobre todo por las trampas de lazo colocadas para cazar. De los tres hermanos, los investigadores creen que ya se han asentado, aunque todavía no han confirmado con quién.

Así que la próxima vez que alguien presuma de haber cruzado media España por amor, recuerde a estos tres, que salieron sin mapa, sin agua y sin garantías. Y, como el gato que apareció a siete años y un continente de distancia, todavía no han contado nada de lo que vieron.
Vía Science, The Conversation, Mongabay y TimesLIVE; estudio publicado en Ecology.
Foto de portada: Michael Gäbler, CC BY 3.0.




