Un parque de Alcorcón guarda el sistema solar en diez fuentes

Apolo conduce una cuadriga en el centro y de ahí salen los caminos hacia Mercurio, Júpiter y un Plutón al que aquí nadie ha degradado…

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Apolo conduce una cuadriga en el centro y de ahí salen los caminos hacia Mercurio, Júpiter y un Plutón al que aquí nadie ha degradado…

Sales a pasear por un parque del sur de Madrid, entre bloques de ladrillo y una terraza con sombrillas, y te cruzas de frente con Apolo guiando cuatro caballos en mitad de una fuente. No hay cartel de museo ni cola para entrar: hay bancos, una zona para perros y vecinos paseando.

El parque de la Ribota, en Alcorcón (Madrid), está trazado como una alegoría del sistema solar. En el centro, una gran fuente dedicada a Apolo, el Sol; de ella salen caminos hacia fuentes más pequeñas dedicadas a Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Neptuno y Plutón. Las esculturas son obra del pintor, escultor y paisajista Ángel Aragonés.

Gran fuente circular con la escultura de un carro tirado por caballos, una terraza con sombrillas y bloques de pisos de ladrillo al fondo
El Sol del barrio, con su terraza al lado. Foto: Zarateman (CC BY-SA 4.0).

¿Cómo se convierte un parque de barrio en un mapa del cielo?

La clave está en la planta. Los senderos no serpentean por capricho: salen del estanque de Apolo como radios, así que alejarse del centro es, más o menos, alejarse del Sol. Cada parada tiene su fuente y su figura, y se puede cruzar medio sistema solar en un paseo de media tarde.

El estilo ayuda al despiste. Son piezas esquemáticas y casi frontales, de metal con pátina verdosa, más cerca del recortable que del mármol clásico. Pero se reconocen por los atributos de siempre, esos que permiten identificar una figura aunque falten piezas, como pasa con el Príncipe de los Lirios.

¿Qué dioses te encuentras por el camino?

El más fácil de identificar es Júpiter: rayo en zigzag en una mano, copa en la otra y un águila apoyada a sus pies. El catálogo completo del dios del trueno, resuelto a base de planchas dobladas.

Escultura metálica verdosa de figura estilizada que sostiene un rayo en zigzag y una copa, con un águila a sus pies
Rayo, copa y águila: no hace falta la cartela. Foto: Zarateman (CC BY-SA 4.0).

Más allá espera una figura femenina con corona de torres almenadas y dos leones estilizados a los pies: la iconografía con la que se representa desde antiguo a la diosa madre de la tierra.

Escultura de bronce verdoso de una figura femenina con corona de torres almenadas y dos leones estilizados a sus pies
Corona de torres y leones, los atributos de la diosa madre. Foto: Zarateman (CC BY-SA 4.0).

¿Por qué sigue habiendo una fuente para Plutón?

Porque las fuentes son más lentas que los comités. En 2006, la Unión Astronómica Internacional reclasificó a Plutón como planeta enano y lo dejó fuera de la lista oficial de planetas. En la Ribota, mientras tanto, Plutón conserva su fuente, su dios y su sitio en el recorrido, sin que nadie haya venido a retirarle nada.

Y ahí está la gracia del invento: un urbanismo que se toma en serio una broma enorme, igual que el cartero que se construyó un palacio o aquel excéntrico que llenó su jardín de próceres de madera. En Alcorcón, si te apetece visitar el planeta que la ciencia jubiló, solo tienes que buscar su fuente.

Vía Atlas Obscura. El conjunto escultórico y su autor, en Alcorcón Hoy; el recorrido fuente a fuente, en Entre letras y pinceles; la ficha oficial del parque, en el Ayuntamiento de Alcorcón.

Foto de portada: Zarateman (CC BY-SA 4.0).