El caballero del queso: un americano recibe la Orden de Mérito Agrícola francesa

El caballero del queso: un americano recibe la Orden de Mérito Agrícola francesa
Emilio Mignucci, quesero de Filadelfia y co-propietario de Di Bruno Bros., ha sido condecorado por Francia con la prestigiosa Orden del Mérito Agrícola. Es el primer quesero estadounidense en recibir este honor, equivalente a un 'caballero', por su incansable defensa y promoción de los quesos artesanales y la cultura quesera en EE. UU.
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Imaginemos un caballero, pero en lugar de espada y dragones, su arma secreta es un cuchillo bien afilado y su reino, una tienda repleta de delicias lácteas. No, no es el argumento de una nueva serie de fantasía, sino la realidad de Emilio Mignucci, un quesero de Filadelfia que acaba de ser investido como el primer «caballero del queso» estadounidense por nada menos que la República Francesa.

Este intrépido defensor del buen comer, co-propietario de la icónica tienda Di Bruno Bros., ha sido honrado con la Ordre du Mérite Agricole (Orden del Mérito Agrícola). Este galardón, una de las mayores distinciones que Francia otorga a nivel global, reconoce contribuciones excepcionales a la agricultura. Y sí, esto incluye el arte de seleccionar, madurar y promocionar los quesos, la «joya de la corona» de la gastronomía francesa.

La ceremonia, cargada de solemnidad pero no exenta de un delicioso aroma a éxito (y probablemente a Roquefort), tuvo lugar en Filadelfia. Allí, el cónsul francés, Amaury de Saint-Quentin, impuso la condecoración a Mignucci, destacando su compromiso con los quesos artesanales. Y es que Emilio no es solo un vendedor de quesos; es un cruzado de la cultura quesera. Se ha pasado la vida educando paladares, defendiendo a los pequeños productores y luchando contra esas leyes de etiquetado que a veces intentan ponerle trabas a la autenticidad de un buen Comté o un Camembert.

«Es como ganar un Óscar», comentaba Mignucci, con la emoción de quien ha dedicado su vida a una pasión y ve cómo es reconocida al más alto nivel. Su tienda, Di Bruno Bros., fundada en 1939 por su abuelo y su tío, inmigrantes italianos, lleva décadas siendo un templo para los amantes de la buena mesa en Estados Unidos, especialmente en lo que a quesos se refiere. Han sido pioneros en traer los mejores quesos franceses y de otras latitudes a las mesas americanas, convirtiendo a Emilio en una auténtica enciclopedia andante de la lactosa.

Que un cheesemonger de Filadelfia sea el primer americano en recibir esta condecoración de Francia, un país donde el queso es casi una religión, dice mucho de su impacto. Al fin y al cabo, si Julia Child, la gran embajadora de la cocina francesa en América, fue también distinguida con este honor, Emilio Mignucci está en excelente compañía. Un brindis, o mejor dicho, un buen trozo de queso, por este nuevo caballero que nos enseña que la verdadera nobleza reside a veces en la pasión por un buen bocado.