Se viste de negro, se planta delante del objetivo con un bolígrafo de luz y en una sola toma deja un dinosaurio de neón flotando en la noche…
Un esqueleto de dinosaurio en colores neón, flotando sobre una charca en mitad de la noche. No es una ilustración digital ni un montaje de varias capas: es una fotografía de una sola toma. El artista Darren Pearson, afincado en el sur de California y que firma como Dariustwin, dibuja esos dinosaurios en el aire con un bolígrafo de luz mientras su cámara, clavada en un trípode, mantiene el obturador abierto. Lleva haciéndolo desde 2007.
¿Cómo se dibuja un dinosaurio en el aire?
La técnica se llama light painting y funciona por acumulación: mientras el obturador sigue abierto, el sensor va registrando todo lo que se mueve delante de él. Pearson monta la cámara en un trípode, espera a que caiga la noche y se mete él mismo en el encuadre, vestido de negro de arriba abajo para no aparecer.
Entonces traza la figura a tamaño real, hueso a hueso, durante una exposición que puede rondar los treinta segundos. Cuando la foto se cierra, el dinosaurio está ahí y él no. En su web lo resume sin matices: nada de Photoshop, nada de inteligencia artificial, ningún truco digital.
Treinta segundos de obturador abierto, un dinosaurio a tamaño real y un tipo vestido de negro que no sale en la foto.

¿Con qué pinta esos huesos de neón?
Con un rotulador que se fabrica él. Su modelo actual, el Night-Writer, es una barra recargable por USB-C con once colores —ocho del arcoíris y tres neutros, incluido uno llamado chocolate— y una rueda trasera para regular el brillo. No es un invento de última hora: por el camino ha repartido unos 900 lápices de luz hechos a mano entre fotógrafos y artistas de todo el mundo.
¿Por qué siempre dinosaurios?
Porque de crío quería ser paleontólogo, según ha contado él mismo. A la serie la llama Light Fossils, fósiles de luz, y este agosto ha subido a su canal un vídeo corto con ese título en el que van pasando los dinosaurios de años de trabajo. Más vistosos, desde luego, que los dinosaurios de verdad.
El origen de todo, sin embargo, es otra foto. En 2007 Pearson se topó en un libro de fotografía con una imagen de 1949 en la que Gjon Mili retrató a Pablo Picasso dibujando un centauro en el aire con una pequeña luz eléctrica para la revista LIFE. El alias, por cierto, sale de Darius Twin, un matamarcianos de Super Nintendo de 1991 al que jugaba con su hermano gemelo.
Casi dos décadas después, el truco sigue siendo el mismo: un trípode, una noche cerrada y alguien corriendo por delante del objetivo. Ni el papel de cocina convertido en lienzo ni las pesas con forma de escultura clásica le ganan en materia prima barata: aquí lo único que se gasta es batería.
Vía Laughing Squid, National Geographic, Digital Camera World, Dariustwin y TIME.
Foto de portada: © Darren Pearson / Dariustwin.




