Nottingham Contemporary ha montado un gimnasio que funciona de verdad y en el que los discos de las máquinas son el David y el Apolo de Belvedere…
Imagina llegar al gimnasio, sentarte en la máquina y descubrir que lo que vas a levantar no es un disco de hierro, sino la cabeza del David de Miguel Ángel. No es el anuncio de una marca de proteínas: es una exposición, y está abierta.
Nottingham Contemporary, un centro de arte de Nottingham (Inglaterra), ha convertido dos de sus salas más grandes en un gimnasio que funciona de verdad, con máquinas de metal creadas por el artista lituano Augustas Serapinas (Vilnius, 1990) en las que las pesas convencionales están sustituidas por esculturas de jesmonita, un compuesto que imita la piedra. La obra se titula Physical Culture, abrió el 6 de junio de 2026, cierra el 13 de septiembre y la entrada es gratuita.
¿Qué se levanta exactamente en esas máquinas?
Réplicas de dos de los cuerpos más copiados del arte occidental: el David de Miguel Ángel (siglo XVI) y el Apolo de Belvedere (siglo II). Cuelgan de los cables de las poleas, rematan las barras y se apoyan en los bastidores, en el sitio de los discos.
Para la versión de Nottingham, Serapinas añadió piezas nuevas: esculturas moldeadas a partir de las cabezas de gente de la ciudad. Al lado del perfil griego de Apolo hay caras de vecinos haciendo de contrapeso.

¿Por qué a un artista se le ocurre montar un gimnasio en una sala de arte?
Por la escuela. Serapinas hizo la primera versión en 2012, siendo estudiante de tercer curso en el Departamento de Escultura de la Academia de Artes de Vilna, y bebe de su paso previo por la Escuela Nacional de Arte M. K. Čiurlionis, donde se enseña al modo clásico: dibujar del natural y copiar modelos de yeso hasta que sale.
Copiar un yeso una y otra vez y hacer series en una máquina se parecen más de lo que uno diría.
Ahí está la broma seria de la pieza: dos disciplinas que consisten en repetir un gesto hasta acercarse a un ideal de cuerpo que lleva siglos sin moverse del sitio. Por cierto, que las máquinas de gimnasio ya tuvieron una vida anterior bastante más siniestra.
¿Se puede entrenar allí de verdad?
Sí, y con monitor. Durante el verano el centro ha programado sesiones de entrenamiento personal de media hora, gratis y solo para mayores de 18 años, clases con clubes deportivos de la zona y sesiones de dibujo del natural entre los aparatos: mientras unos levantan, otros los dibujan.
Entre los dioses griegos, Serapinas ha colado además réplicas de sus propios trabajos de estudiante: retratos de compañeros de clase, una lombriz y un extraterrestre. Su versión más extensa hasta la fecha, según el centro que la acogió, fue la de 2025 en el Centro de Arte Contemporáneo de Vilna: 1.000 metros cuadrados. Antes pasó por Frieze Londres (2016) y por Unlimited, en Art Basel (Basilea, 2023).
No es lo más raro que se ha visto en una sala de arte: en Róterdam cubrieron el suelo de crema de cacahuete, y una japonesa sopla vidrio hasta convertirlo en flanes. Pero pocas exposiciones te dejan salir sudando.
Queda la duda razonable: si a alguien se le cae el David en mitad de una serie, ¿eso es un accidente de gimnasio o un destrozo artístico?
Vía Nottingham Contemporary, su programa 2026, las sesiones de entrenamiento, CAC Vilna, Arterritory, Neatorama y FAD Magazine.
Foto de portada: Jules Lister, cortesía de Nottingham Contemporary.




