Tazas agujereadas, bolsos de bolsas de Cheetos y cables USB que ya vienen enredados. Un viejo 7-Eleven de Seattle es hoy una tienda de arte absurdo…
Imagina entrar en la tienda de la esquina a por un cargador y encontrarte el cable ya hecho un nudo imposible. No es un fallo de reposición: es arte, y está a la venta.
La Inconvenience Store es una exposición de arte instalada en un antiguo 7-Eleven del centro de Seattle, en la esquina de Third Avenue con Pine Street, donde más de 70 artistas, la mayoría locales, venden piezas hechas a mano que imitan los productos de una tienda de conveniencia, con precios de 1 a 10.000 dólares. El nombre juega con el inglés: la tienda de «conveniencia» se convierte en la tienda de los «inconvenientes».
¿Qué se vende en la Inconvenience Store?
La tienda conserva la distribución del local original, con sus pasillos y su mostrador, y reparte la mercancía en 14 departamentos, como una tienda de verdad. Solo que casi nada es lo que parece. En las estanterías hay, entre otras cosas:
- Cables USB enredados a propósito, listos para la desesperación.
- Un «iPhone fijo» que, si lo descuelgas, solo reproduce Vertigo, de U2.
- Tazas agujereadas, que no retienen lo que eches dentro.
- Bolsos hechos con bolsas vacías de Cheetos y Lay’s.
- Velas de cera de abeja con forma de huevo y llaveros que imitan aperitivos.
Hasta el mostrador de comida caliente se ha reconvertido: ahora sirve comida de mentira. Y hay piezas para todos los bolsillos: según The Seattle Times, los llaveros de escultura blanda de la artista Shiloh Davies arrancan en 20 dólares.
¿Quién está detrás y por qué una tienda?
Las comisarias son las artistas Lilia Deering y Mary Anne Carter, que en 2024 ya se rieron de las tiendas de IKEA con STÖR, una exposición que las parodiaba. La idea de fondo es quitarle solemnidad a eso de comprar arte. Deering lo resumió así al diario de Seattle:
«A veces las galerías de paredes blancas pueden resultarle realmente intimidantes a la gente (…)».
El formato de tienda, con su precio en cada objeto, busca justo lo contrario: que entres como quien va a por pan y salgas con una obra debajo del brazo. Va en la línea de otros proyectos que llevan el arte al mostrador, como la casita de ratas de fieltro de Baltimore, o de quienes convierten lo cotidiano en pieza de colección, como unos vaqueros con 41 bolsillos.
¿Cuándo se puede visitar la tienda?
La tienda abrió de tapadillo el 28 de agosto, durante un paseo de arte por el centro, y se inauguró oficialmente el 19 de septiembre. Ocupa la planta baja de Parnassus, un edificio que la organización sin ánimo de lucro Base Camp Studios compró en abril de 2026 para dar vivienda y estudio a artistas.
Abre sábados y domingos de 12:00 a 16:00, la entrada es gratuita y la previsión es mantenerla hasta mediados de 2027. Tiempo de sobra para que alguien intente desenredar uno de esos cables y entienda, por fin, que el nudo era la obra.
Vía The Seattle Times, Hoodline, UPI, Dexerto y Secret Seattle. Las piezas se pueden ver en la cuenta de Instagram @inconvenience_store_art.
Imagen de portada generada con IA.




