Digit Party enseñaba al acabar la partida la puntuación máxima del tablero. En 55 de los últimos 1.096 retos diarios, esa cifra no se podía alcanzar…
Terminas la partida y el juego te dice cuánto te has quedado del máximo posible. Resulta que ese máximo no siempre era verdad. Los dos matemáticos que crearon Digit Party, un pasatiempo diario de números, han admitido que la puntuación máxima que mostraba su juego era inalcanzable en 55 de los últimos 1.096 retos diarios. En el artículo donde lo cuentan aclaran que no fue a propósito.
¿Cómo se juega a Digit Party?
Digit Party es un juego de navegador creado por Vincent Vatter, matemático de la Universidad de Florida, y Robert Brignall, de The Open University británica. Según la Universidad de Florida, lo juegan cientos de miles de personas. Colocas veinticinco dígitos en un tablero de cinco por cinco y en cada turno solo ves cuál será el siguiente número.
Sumas puntos cuando dos cifras iguales quedan pegadas, en horizontal, en vertical o en diagonal. Tres ochos bien juntos valen 8 tres veces: 24 puntos. Un ocho suelto no vale nada. El máximo de un tablero suele rondar los 150 o 200 puntos.

¿Por qué enseñaba una puntuación que nadie podía alcanzar?
Porque sus creadores no sabían calcular la de verdad. Lo que salía en pantalla era un tope teórico: nadie iba a superarlo, pero tampoco siempre se podía igualar.
«Teníamos un número que sabíamos que nadie podía superar. La mayoría de las veces era alcanzable de verdad, pero alrededor del 5 % de las veces no lo era, y no teníamos forma de distinguirlo. Lo hemos sabido todo este tiempo, y nos fastidiaba», reconoce Vatter.
Vatter lo compara con hacer la maleta: primero colocas las camisas, luego los trajes, y casi siempre entra todo. «En el otro 5 % de los casos, la maleta está demasiado llena y algo tiene que acabar arrugado», dice. «Entonces la pregunta es qué arrugar. ¿Arrugas la camiseta de diez dólares o el traje?».
¿De cuánto era el error?
Pequeño: según la Universidad de Florida, la desviación media fue de unos 2 puntos y la máxima, de 6. Sobre 150 o 200 puntos, es un punto porcentual o dos. Nadie perdió nada por ahí: esos días el pleno no existía, por mucho que alguien se dejara la tarde intentando batir su récord.
¿Cómo han calculado por fin la puntuación real?
Precalculando todas las partidas posibles. El juego puede repartirte 13,9 millones de conjuntos de dígitos distintos. Brignall y Vatter agruparon los tableros que comparten el mismo patrón de números repetidos y esos millones se quedaron en 1.291 problemas matemáticos de fondo; 891 se resolvían sin sacrificar nada.
Los 400 restantes son los interesantes: hay que decidir qué grupo se rompe. Si no caben juntos todos los cuatros y todos los ochos, suele compensar soltar un cuatro: el ocho renta más. El trabajo salió el 25 de agosto de 2026 en Math Horizons.
¿Ya se sabe cuál es la jugada perfecta?
No. Calcular el máximo era el problema fácil; saber qué hacer cuando solo ves una jugada por delante sigue sin resolver, al lado del código de una paloma que el GCHQ no consigue descifrar.
«Seguimos sin tener ni idea de cómo hay que jugar», admite Vatter. «Robert y yo jugamos de forma bastante distinta, y nadie sabe quién es mejor».
De las dos preguntas de Digit Party —cuál es el máximo y cómo llegar hasta él—, la que sigue sin respuesta es la del jugador, no la de los matemáticos. El juego sigue ahí, gratis, como tantos otros nacidos casi por accidente.
Vía UF News, Gizmodo, Phys.org y el propio digit.party; artículo en Math Horizons.




