Un arquero de tres metros apunta al túnel más largo del metro

Lleva desde 1940 encaramado en una estación de Londres, arrodillado y sin flecha: la acaba de soltar hacia la boca de un túnel de 27,8 kilómetros…

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Lleva desde 1940 encaramado en una estación de Londres, arrodillado y sin flecha: la acaba de soltar hacia la boca de un túnel de 27,8 kilómetros…

Sobre la cornisa de la estación de metro de East Finchley, al norte de Londres, hay un arquero de tres metros arrodillado. No sostiene ninguna flecha: la acaba de soltar. Y lleva así desde 1940.

La escultura, obra del británico Eric Aumonier, apunta hacia el sur, justo a la boca del túnel que va de East Finchley a Morden, el final de la línea Northern: unos 27,8 kilómetros (17,3 millas) por la rama de Bank, el tramo de túnel continuo más largo de todo el metro de Londres.

¿Por qué hay un arquero en el tejado de una estación de metro?

Porque allí se cazaba. La estación está en el borde de lo que fue el Bosque Real de Enfield, un coto donde cazaban tanto la corte como los vecinos, y el arquero es el guiño a ese pasado.

El edificio lo reconstruyeron a finales de los años treinta Charles Holden y L. H. Bucknell, autores de algunas de las estaciones más reconocibles del metro, y la línea Northern empezó a parar allí el 3 de julio de 1939. Aumonier recibió el encargo ese mismo año, dentro de un plan para vincular cada estación con su entorno. Entonces llegó la Segunda Guerra Mundial: según cuenta Art on the Underground, el plan se paró y el arquero quedó como la única pieza que llegó a terminarse.

De lejos parece de metal macizo, pero por dentro es madera de haya sobre un armazón de acero, forrada con una piel de plomo.

El arquero visto de lejos sobre la fachada de ladrillo de la estación de metro de East Finchley, en Londres, bajo un cielo azul
El arquero, en lo alto de la estación. Foto: Metro Centric (CC BY 2.0), vía Wikimedia Commons.

¿A qué está disparando exactamente?

Al agujero. Al sur de la estación arranca el túnel que baja hacia el centro de la ciudad y no vuelve a ver la luz hasta Morden. Durante décadas fue, casi con total seguridad, el túnel ferroviario continuo más largo del mundo —un récord que la línea ya reclamaba desde los años veinte—, y hoy sigue siendo el más largo de la red del metro londinense.

Visto así, la postura tiene su gracia: el tipo no dispara al vacío ni al horizonte. Dispara a un tubo de 27 kilómetros.

¿Qué pasó con el arquero gemelo de Morden?

Aquí empieza la leyenda. En el otro extremo de la línea, dice el folclore local, hubo una pieza a juego: un arquero idéntico con el carcaj apuntando al norte, del que hoy no queda rastro. Otra versión habla de una flecha clavada en Morden que alguien robó a los pocos meses.

Esa segunda versión no se sostiene: la estación de Morden abrió el 13 de septiembre de 1926, catorce años antes de que el arquero de East Finchley existiera. Mal podían robar la pareja de algo que aún no estaba hecho.

El original sigue en su sitio y se ha convertido en el emblema del barrio: de él han tomado el nombre el instituto de la zona y el periódico local. Londres esconde más rarezas a la vista de todos, como la colina que salía en los mapas y nadie supo explicar. Ochenta y seis años disparando, y la flecha no la ha visto nadie.

Vía Wikipedia, Art on the Underground (TfL), London Reconnections, Modernism in Metro-land, Londonist y Wikipedia (Morden). Más esculturas con historia: la que apareció enterrada en un jardín.