La colina de Londres que salía en los mapas y nadie supo explicar

Durante más de un siglo, el este de Londres tuvo un montículo tan grande que salía en los planos de la ciudad. Nadie supo nunca de qué estaba hecho…

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Durante más de un siglo, el este de Londres tuvo un montículo tan grande que salía en los planos de la ciudad. Nadie supo nunca de qué estaba hecho…

El este de Londres es plano como una mesa de cocina. Y aun así, durante más de un siglo allí hubo una colina. No una lomita: un montículo tan grande que los cartógrafos lo dibujaban en los planos de la ciudad y la gente subía a pasear por lo alto. En 1807 empezaron a llevárselo a paladas.

El Whitechapel Mount fue un montículo artificial levantado junto a Whitechapel Road, en el este de Londres, que se desmontó entre 1807 y 1808 sin que nadie llegara a demostrar de qué estaba hecho.

¿De dónde salió una colina en mitad del East End?

Hay cuatro sospechosos y llevan siglos empatados. El primero es militar: durante la guerra civil inglesa, Londres se rodeó de fortificaciones de tierra y en aquel punto hubo un fuerte. Cuál, sigue en discusión: se le ha identificado con el Fuerte n.º 2 de 1643, aunque el historiador David Flintham lo atribuye a una de las tres ciudadelas que el New Model Army levantó en 1647 para «embridar la ciudad». En un plano de Christopher Wren de 1673 el sitio figura como «el muro de barro llamado el Fuerte».

El segundo y el tercero son los truculentos: una fosa de la Gran Peste de 1665 o los escombros del Gran Incendio de 1666. El cuarto es el más prosaico: basura. En octubre de 1671 la ciudad designó el lugar laystall, uno de los siete vertederos oficiales de la City.

Detalle del plano de Joel Gascoyne de 1703 con un campo rotulado The Dunghill junto a White Chappell Road, marcado en rojo
El plano de Stepney de Joel Gascoyne (1703) lo llama The Dunghill: el estercolero. Imagen: dominio público (Wikimedia Commons).

¿Cómo era de grande la colina de Whitechapel?

Depende de a quién se le pregunte. El anticuario Daniel Lysons recogió 329 pies de largo por 182 de ancho —unos 100 por 55 metros— y algo más de 25 de alto, siete metros y medio largos. El plano de Gascoyne le calculaba al menos 400 yardas de largo: casi cuatro veces esa cifra. Las fuentes sí repiten, aunque no case con esos siete metros, que era más alto que el London Hospital, levantado a su lado desde 1752.

En el mapa de Londres de John Rocque de 1746 ya aparece dibujado, y los grabados de la época lo retratan cubierto de hierba, con senderos y figuras diminutas en la cima: el mirador gratis del barrio.

¿Por qué desapareció la colina de Whitechapel?

Lo tumbó el dinero. Con los grandes muelles comerciales en marcha, el solar valía demasiado para dejarlo ocupado por una montaña de origen dudoso. Entre 1807 y 1808 se niveló y encima se trazaron calles nuevas. Mount Terrace y Mount Place siguen en el mapa: es casi lo único que queda, en el mismo Londres que poco después convertiría la cinta de correr en castigo carcelario.

Lo que apareció al abrirla es otro lío. Unas crónicas hablan de monedas romanas, una jarra de cerveza de plata y una cabeza de jabalí tallada con colmillos de plata, esos restos antiguos que asoman donde menos se espera; otras sostienen que se cribó la tierra durante semanas sin que saliera nada de valor. El magistrado Joseph Moser sí escribió que en el verano de 1802 vio muchos huesos humanos entre los estratos, aunque mezclados con huesos de vaca, cuernos de oveja, ladrillos y tejas: menos fosa común que basurero. Los pocos sondeos arqueológicos de la zona tampoco han hallado rastro de cementerio.

Total, que Londres se pasó un siglo largo mirando una colina sin saber si estaba hecha de guerra, de peste, de ceniza o de siglos de porquería. Y cuando por fin pudo mirar dentro, se la llevó en carros.

Vía Amusing Planet, con los planos, medidas y fuentes históricas recopilados en Wikipedia a partir del estudio de David Flintham sobre el montículo y el London Hospital (1999).