Es el mamífero terrestre más rápido de Norteamérica y ningún cazador actual se le acerca. La explicación clásica acaba de perder a su protagonista…
En las praderas del oeste de Estados Unidos vive un animal que corre mucho más rápido de lo que hoy le hace falta. El berrendo (Antilocapra americana) es el mamífero terrestre más veloz de Norteamérica: aguanta 88 kilómetros por hora durante unos 800 metros. Y, como resume el Servicio de Parques Nacionales de Estados Unidos, ningún depredador de su territorio corre ni de lejos tan rápido. De ahí el misterio: corre como si algo lo persiguiera.
¿Por qué corre tanto el berrendo si ya nada puede cazarlo?
La respuesta más repetida la firmó el biólogo John A. Byers en 1997, en un libro cuyo título lo resume entero: American Pronghorn: Social Adaptations and the Ghosts of Predators Past. Los fantasmas de los depredadores del pasado.
Byers sostiene que esa velocidad —y la costumbre de ir en grupo— evolucionó frente a los cazadores con los que el berrendo compartió pradera durante casi cuatro millones de años: leones, hienas veloces y guepardos americanos. Ninguno sigue por allí. Es una idea muy citada, pero lleva años recibiendo golpes.

¿Qué era en realidad el guepardo americano?
El golpe más reciente lo firma un estudio publicado el 4 de septiembre de 2026 en Current Biology y liderado por Molly Cassatt-Johnstone, del laboratorio de Paleogenómica de la Universidad de California en Santa Cruz. Su equipo ha leído el genoma de Miracinonyx trumani en cuatro fósiles, uno de Wyoming y tres del Yukón: el llamado guepardo americano no era un guepardo, sino un pariente del puma del que se separó hace unos 2,6 millones de años.
El aire de familia con el guepardo africano —patas largas, cuerpo estilizado— es evolución convergente: dos linajes lejanos a los que el mismo oficio les talla el mismo cuerpo. No es la primera vez que el ADN desmiente al esqueleto; también sirvió para quitarles a los perezosos la fama de vagos o para devolverle plumas de dinosaurio a un pollo.
¿Un felino de la Edad de Hielo que comía salmón?
La parte más rara la ponen los isótopos. En los ejemplares del Yukón, los valores de nitrógeno se parecen a los de un carnívoro marino y apuntan a una dieta de peces migradores, salmón incluido, aunque nadie sabe si los pescaban o los encontraban ya muertos en la orilla. El de Wyoming, en cambio, era un cazador generalista de tierra firme. Los dos tenían además genes del reloj biológico estropeados, que el equipo relaciona con cautela con la luz del norte o con hábitos nocturnos.
Un felino que en Wyoming cazaba en campo abierto y en el Yukón comía salmón.
Y ahí es donde el fantasma se difumina: si aquel felino era un oportunista flexible y no un especialista en carreras, el berrendo se queda sin su gran perseguidor. Otro trabajo de 2026, en Journal of Mammalogy, apunta en la misma dirección: los tobillos de antilocápridos de hace entre 8 y 12,5 millones de años ya estaban construidos para correr, mucho antes de que el guepardo americano pisara Norteamérica.
Así que la próxima vez que veas un berrendo cruzar la llanura a toda pastilla, recuerda que no huye de nada que puedas ver. Y que, a lo mejor, tampoco huía de quien creíamos.
Vía UC Santa Cruz, Science News, National Geographic y Sci.News.
Foto de portada: Tom Koerner / USFWS Mountain-Prairie (CC BY 2.0).




