Un agente de la ley condenado por matar a su vecina recibe un jugoso cheque de 10.000 pavos

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A ver, que levante la mano el que nunca haya tenido un pique con el vecino por la basura, el ruido o el dichoso seto que invade tu jardín. Son cosas de la vida. Pero una cosa es discutir y otra muy diferente es pasar directamente al modo ‘película de acción’ con consecuencias fatales.

Aquí entra en escena William B. Sumpter, que en el momento de los hechos era agente de la todopoderosa Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Texas. El señor Sumpter se vio envuelto en un altercado vecinal con Renée Good. El conflicto escaló hasta un punto que desafía toda lógica. En 2008, en un acto que roza lo surrealista, Sumpter decidió disparar a Good… ¡a través de la valla que separaba sus propiedades! Sí, habéis leído bien, como si la cerca fuera la muralla de un castillo y él un francotirador. Renée Good, obviamente, falleció.

El agente Sumpter fue llevado ante la justicia y finalmente condenado por homicidio involuntario. Lo normal sería que, tras un crimen tan insólito y trágico, la historia terminase con su ingreso en prisión. Pero la vida, y especialmente el sistema legal estadounidense, siempre guarda sorpresas dignas del subforo ‘Not The Onion’.

Resulta que Sumpter, que necesitaba ayuda para costear su defensa legal (que imaginamos fue compleja de argumentar: ‘solo estaba regando, señoría, y la pistola se disparó sola… a través de la valla’), recibió un impulso económico bastante significativo. Le ha caído una donación de 10.000 dólares, una cifra nada despreciable.

Y aquí viene el giro de guion: ¿quién se ha rascado el bolsillo? Pues ha sido el Law Enforcement Officers’ Legal Defense Fund (LEOLDF), un fondo de defensa legal para agentes del orden que, ojo al dato, es una organización afiliada a la mismísima Asociación Nacional del Rifle (NRA). Parece que, para ciertas organizaciones, disparar a la vecina por la valla no es impedimento para recibir un buen espaldarazo financiero. Se ve que defender legalmente a agentes que cometen actos extravagantes es un nicho de mercado con mucho potencial de recaudación. Una historia que, sin duda, nos hace levantar una ceja y preguntarnos: ¿de verdad está pasando esto?