Le trasplantaron dos pulmones y la alergia del donante

Cuatro mujeres trasplantadas de pulmón empezaron a reaccionar al cacahuete sin haberlo hecho nunca. La alergia venía dentro del órgano donado…

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Cuatro mujeres trasplantadas de pulmón empezaron a reaccionar al cacahuete sin haberlo hecho nunca. La alergia venía dentro del órgano donado…

En una reunión de apoyo para trasplantados, una mujer de 42 años cogió una galleta de mantequilla de cacahuete. Inmediatamente después entró en una reacción anafiláctica y salió adelante gracias a un tratamiento rápido. Siete meses antes le habían trasplantado los dos pulmones; hasta entonces nunca había tenido el menor problema con el cacahuete.

La explicación es tan sencilla como desconcertante: un órgano trasplantado puede llevar dentro la alergia alimentaria de su donante. En trasplantes de pulmón, la literatura médica recoge al menos cuatro casos de receptoras que empezaron a reaccionar al cacahuete sin haberlo hecho jamás. El de la galleta se publicó en The Journal of Heart and Lung Transplantation en 2008 y sus autores lo presentaron como el primer caso descrito tras un trasplante de pulmón: la paciente, operada por una sarcoidosis, recibió los órganos de un donante que murió por un shock anafiláctico tras comer algo con cacahuete.

En el seguimiento recordó otros tres episodios de ahogo y sibilancias tras comer cacahuete que no había sabido interpretar; el primero, cuatro días después de la operación. Pocas alergias inesperadas llegan por quirófano.

¿Cómo se cuela la alergia del donante en el receptor?

El equipo que firmó un caso parecido en la Canadian Respiratory Journal recoge dos hipótesis, y las dos apuntan a células llegadas de fuera: que pasen a la circulación del receptor linfocitos B del donante que fabrican inmunoglobulina E específica frente al cacahuete, o que dentro del tejido trasplantado viajen mastocitos y basófilos ya sensibilizados. Los autores se inclinan por la segunda.

La transferencia quedó documentada con analíticas en Estrasburgo. Una mujer de 54 años recibió en junio de 2009 un trasplante bipulmonar por una EPOC grave, sin antecedentes de alergia alimentaria; su donante, un hombre de 20 años, sí era alérgico al cacahuete. Tres meses más tarde tuvo una disnea aguda con urticaria quince minutos después de comer derivados del cacahuete, y al comparar los análisis previos y posteriores el equipo confirmó en Transplantation Proceedings la transferencia.

¿La alergia prestada se queda para siempre?

No siempre. En Toronto, una mujer de 47 años trasplantada de ambos pulmones sufrió cuatro reacciones de tipo anafiláctico. Su prueba cutánea al cacahuete salió positiva al principio, fue bajando y al año ya daba negativa; después superó una provocación oral. Para los autores, encaja con que las células prestadas se agotan.

Otras veces el aviso llega mucho antes. En un caso publicado en Transplantation Proceedings en 2018, una mujer de 53 años con déficit de alfa-1 antitripsina sufrió una insuficiencia respiratoria aguda dos semanas después de recibir un pulmón izquierdo, justo tras comerse un sándwich de mantequilla de cacahuete con mermelada.

¿Puede un trasplante curar una alergia?

En un caso, eso parece. Un niño alérgico al cacahuete desde los quince meses recibió a los diez años un trasplante de médula ósea para tratar una leucemia linfoblástica aguda, de un donante sin alergias conocidas. Un año después su IgE frente al cacahuete ya no era detectable y superó una provocación oral supervisada. El caso se presentó en 2013 en el congreso anual del Colegio Estadounidense de Alergia, Asma e Inmunología, y no ha pasado revisión por pares.

Los autores de los casos pulmonares insisten en tener presentes las alergias del donante al tratar al receptor; el de Estrasburgo pide evaluarlas antes de operar. Dentro de un órgano viaja bastante más que tejido: aquí ya contamos el caso de un riñón que transmitió la rabia. Y con la medicina probando con órganos de otras especies, la lista no tiene pinta de acortarse.

Vía J Heart Lung Transplant (2008), Transplant Proc (2011), Can Respir J (2011), Transplant Proc (2018) y ScienceDaily.