Cuatro estudiantes neozelandeses han creado un robot que resuelve el cubo de Rubik 4×4 en 9,8 segundos, menos que el mejor humano y que el robot del récord…
Si el cubo de Rubik clásico ya se te atraganta, prepárate: cuatro estudiantes de ingeniería de la Universidad de Canterbury (Nueva Zelanda) han construido un robot que resuelve el cubo de Rubik 4×4 en 9,806 segundos. Es menos de la cuarta parte de lo que tarda la máquina que tiene ahora el récord y bastante menos que el récord humano, de unos 15 segundos.
Caleb Everitt, Hayden Watson, Maz Cameron y Johann Torres, alumnos de cuarto curso de Ingeniería Mecatrónica, hicieron su intento oficial el viernes 16 de octubre. Ahora esperan a que Guinness World Records confirme la marca, así que de momento es un récord pendiente de sello.
¿Cuál es el récord que quieren batir?
Según Guinness, el récord de robot más rápido resolviendo un cubo 4×4 lo tienen los hermanos británicos Matthew y Thomas Pidden, que en mayo de 2025 lo dejaron en 45,30 segundos en Bristol con una máquina apodada The Revenger. La idea nació, cuenta la universidad, de un vídeo en redes de aquel robot: a los estudiantes les llamó la atención que la máquina fuera bastante más lenta que el récord humano.
«Sabíamos que los robots podían ser mejores que los humanos, y queríamos ser los que rompieran esa brecha».
Maz Cameron

¿Cómo consigue el robot ser tan rápido?
Primero mira. «El robot tiene cuatro cámaras; mira el cubo y ve dónde están todos los distintos colores», explica Watson. Esa información pasa a un algoritmo de código abierto que calcula los movimientos para resolverlo.
Después, fuerza bruta bien entendida: motores de alta velocidad de los que se usan en drones, con controladores especializados, y ventosas para mover el cubo más rápido y con precisión. El otro truco es de diseño. Según Everitt, el robot anterior solo puede girar caras en dos de los tres ejes del cubo y tiene que reorientarlo, lo que en la práctica supone un movimiento perdido. El suyo llega a los tres ejes y se ahorra ese paso.
¿Quién hizo qué en el equipo?
Se repartieron el trabajo en cuatro frentes: Everitt, el diseño mecánico; Torres, la electrónica y el control de motores; Watson, la visión artificial; y Cameron, el software. Torres recuerda la primera vez que lo vio funcionar: «Pensé: «vaya, esto es una locura. Es posible de verdad que vayamos a batir el récord»».
No es la primera vez que el cubo protagoniza marcas extravagantes: aquí ya contamos cómo un alemán lo resolvió en caída libre. Y si lo tuyo son las máquinas compitiendo, los Juegos de robots humanoides de Pekín también tuvieron lo suyo. Para récords a ciegas, el de quien monta un Mr. Potato Head sin mirar.
Así que la próxima vez que tardes media tarde en hacer una sola cara, piensa que en Nueva Zelanda hay una máquina que deshace el lío entero, en una versión más difícil, antes de que te dé tiempo a decir «Rubik».
Vía Universidad de Canterbury, NZ Herald, Inside Government, UPI, Guinness World Records, Universidad de Bristol e Interesting Engineering.
Foto de portada: Universidad de Canterbury.




