Conor Shea se vendó los ojos, encajó las piezas a tientas y firmó un récord mundial que llevaba años bajando. Y no lo hizo solo por deporte…
Un estadounidense llamado Conor Shea se cubrió los ojos con una venda y montó un Mr. Potato Head en 7,91 segundos. Guinness World Records ha homologado esa marca como el tiempo más rápido del mundo en montar el juguete con los ojos vendados: Shea lo hizo el 7 de febrero de 2026 en Louisville (Kentucky, Estados Unidos).
Suena a apuesta de sobremesa y, en parte, lo fue: el propio Shea contó en sus redes que la idea le llegó el verano anterior, después de unas copas y un rato de Google, al descubrir que aquello era un récord homologado de verdad. Lo que no cabe en el titular es que detrás hay una causa.
¿Por qué montar una patata de plástico a ciegas?
Según la ficha oficial de Guinness, Shea se propuso el récord para dar visibilidad al síndrome de Usher, un trastorno genético que combina pérdida de audición y ceguera progresiva, y para demostrar que quienes conviven con esa condición pueden batir un récord mundial igual que cualquiera.
El síndrome de Usher es la causa genética más frecuente de sordoceguera, según la Hearing Health Foundation, que estima en más de 400.000 las personas afectadas en todo el mundo. Vista así, la venda deja de ser un truco de feria.
¿Cuánto llevaba bajando el récord?
Años. El alemán Andre Ortolf lo dejó en 12,11 segundos en Augsburgo a finales de 2022, y el malasio Lim Kai Yi lo recortó hasta los 9,27 segundos en noviembre de 2024. Shea le ha quitado casi segundo y medio a esa última marca.
Guinness está lleno de estas competiciones contrarreloj de precisión: hay un mundial de limpiaventanas con el récord en 9,14 segundos, gente que encadena malabares con fuego sobre un monociclo y quien corre la milla empujando un carrito de bebé.
El juguete, por cierto, es de 1952 y su reclamo original era justo ese: que cualquier fruta u hortaliza servía de cabeza.

¿Cuánto se tarda si puedes ver?
Bastante menos. El récord sin venda está en 4,63 segundos y lo firmó el 3 de enero de 2026 el singapurense Calen Seah, un speedcuber que entonces tenía 15 años y estaba acostumbrado a resolver cubos de Rubik contrarreloj.
Entre hacerlo mirando y hacerlo a ciegas hay poco más de tres segundos de diferencia. Que, en el fondo, es justo lo que Shea quería contar.
Vía Guinness World Records y UPI; el récord sin venda, en Guinness World Records. Nota: la ficha oficial de Guinness fija la marca de Shea en 7,91 segundos; UPI y la Universidad de Louisville la publicaron como 7,92.




