
Hablemos de las llamadas MAGA math o matemáticas al estilo Trump. Si has estado atento a la actualidad política y a las redes sociales últimamente, sabrás que el expresidente estadounidense lleva un tiempo presumiendo de haber reducido los precios de los medicamentos recetados por márgenes… digamos que, matemáticamente imposibles.
Para refrescar la memoria, en una de sus publicaciones llegó a afirmar en mayúsculas que los precios de las medicinas estaban cayendo a niveles nunca antes vistos: «500%, 600%, 700% y más». El pequeño gran inconveniente aquí es que un ahorro superior al 100% significa, literalmente, que la industria farmacéutica te estaría pagando a ti por llevarte sus productos a casa.
La insólita explicación de RFK Jr. frente al Senado
El misterio de estos cálculos dignos de otra dimensión parecía indescifrable, hasta que el político Robert F. Kennedy Jr. compareció recientemente ante el Comité de Salud, Educación, Trabajo y Pensiones del Senado. Allí, frente a los micrófonos, finalmente arrojó algo de luz sobre cómo funcionan exactamente los números en la cabeza de Donald Trump.

Su justificación, en lugar de calmar las aguas, nos regaló una de las frases más comentadas del año:
«El presidente Trump tiene una forma distinta de calcular porcentajes. Si tienes un medicamento de 600 dólares y lo reduces a 10 dólares, eso es una reducción del 600%.»

Sí, has leído bien. Al parecer, en este nuevo universo numérico, pasar de 600 a 10 no es una rebaja del 98,33%. Para conseguir realmente una reducción del 600% en el mundo real que todos habitamos, la farmacia no solo tendría que darte gratis la caja de pastillas, sino entregarte unos 3.000 dólares en efectivo de propina por las molestias.
Las reacciones en redes no se han hecho esperar
Como era de esperar, internet no iba a dejar pasar la maravillosa oportunidad de comentar esta reinvención de la aritmética básica. Las respuestas de los usuarios se dividieron a partes iguales entre la absoluta incredulidad y la comedia más pura. Aquí recopilamos algunas de las mejores reacciones de aquellos que no dan crédito:
- El contribuyente optimista: «Le voy a decir a mi contable que tengo una forma diferente de calcular mis impuestos a partir de ahora».
- El académico: «De la era de los hechos alternativos hemos pasado, sin frenos, a las matemáticas alternativas«.
- El empleado previsor: «Un consejo profesional para la vida: nunca aceptes un trabajo en el que tu principal función sea decir ‘mi jefe tiene una forma diferente de calcular los porcentajes'».
- El realista extremo: «Esto es como decir que robar en las tiendas es solo una forma diferente de comprar tu ropa».
- El incrédulo: «Oh, genial, ya hemos llegado oficialmente a esa fase donde a veces 2 + 2 son 4, y a veces son 5. Todo en orden, sigan circulando».
Sin duda, esta peculiar forma de entender y divulgar los porcentajes ha dejado a todo el mundo boquiabierto y nos ha demostrado que, en la política actual, hasta las reglas más elementales e inamovibles de las matemáticas pueden someterse a un intenso debate.
