En Japón ya existe un refrigerador para personas: una cabina individual llamada Do Hiemon Box que enfría a quien se sienta dentro en apenas cinco minutos. Sí, has leído bien: en vez de meter la comida en la nevera, aquí te metes tú.
La idea suena a broma de verano, pero responde a un problema muy serio. Los golpes de calor se cobran vidas cada año en Japón, y esta cabina metálica —del tamaño de una máquina expendedora y más de dos metros de alto— nace precisamente para dar un respiro rápido cuando el termómetro se dispara.
¿Cómo funciona el refrigerador para humanos?
Por dentro, la Do Hiemon Box mantiene una temperatura ambiente de 15 grados y, en cuanto te sientas en su silla, un chorro de aire enfriado a unos 5 grados te sopla en la cabeza, el cuello, los hombros y la espalda. Es justo donde el cuerpo necesita bajar de revoluciones.
Un frigorífico, pero para ti: el mismo principio que enfría los refrescos, reorientado para enfriar a una persona.
Tiene tres niveles de intensidad y se apaga sola a los 20 minutos para que nadie se pase de frenada y acabe congelado. La fabrica la empresa japonesa SDRS, especializada en neveras y máquinas expendedoras, y la distribuye Trusco.

¿Sirve de verdad contra los golpes de calor?
Según el fabricante, se nota el alivio en unos cinco minutos y, con unos diez dentro, la cabina puede ayudar a rebajar los síntomas del agotamiento por calor bajando rápido la temperatura corporal. No sustituye a un médico, pero funciona como un botón de emergencia con aire acondicionado.
El otro argumento es la factura: la empresa asegura que gasta aproximadamente la mitad de electricidad que un climatizador de tipo spot, porque enfría a una persona en vez de una sala entera. La misma lógica de ahorro que llevan siglos aplicando los ingeniosos métodos persas para enfriar casas sin apenas energía.
¿Cuánto cuesta y dónde probarlo?
El capricho no es barato: ronda el 1,5 millones de yenes (unos 9.000 euros) más impuestos, y salió a la venta en abril de 2026 orientada sobre todo a empresas. Aun así, cualquiera puede probarla gratis: hay una unidad donada en el ayuntamiento de Maebashi (prefectura de Gunma), disponible en horario de oficina.
Mientras en otros países se recurre a remedios más caseros —como llevar una cebolla en el bolsillo contra el calor extremo—, Japón responde con una cabina de alta tecnología. No es la primera rareza refrescante que llega de allí, un país que también nos ha regalado inventos tan insólitos como un robot que se queda embarazado. La pregunta es inevitable: ¿te meterías tú en la nevera?

