¡Por Fin! RoboCop Aterriza en Detroit Tras Una Década de Culebrones y Bronce

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¡Atención, ciudadanos de Detroit! ¡La espera ha terminado! Después de más de una década de auténtico culebrón, el mismísimo RoboCop, ese adalid de la ley y el orden (aunque sea de ciencia ficción), ¡finalmente tiene su estatua de bronce instalada en la ciudad! Sí, sí, como lo oyes. El protector cibernético de la distópica Detroit de los 80 ya no es solo un recuerdo fílmico, sino una imponente figura que se ha hecho de rogar más que un programa de televisión bueno.

Todo este periplo comenzó en 2011, y no con una mega-campaña de marketing, sino con… ¡un tuit! Un visionario internauta le sugirió al entonces alcalde, Dave Bing, que la ciudad necesitaba rendir homenaje a su ‘defensor icónico’. Y claro, como la gente es mucha gente y los fans de RoboCop no son pocos, la idea empezó a coger fuerza.

¿El siguiente paso? Una campaña de Kickstarter en 2012 que fue un rotundo éxito. Los entusiastas del agente Murphy (o lo que queda de él) lograron recaudar más de 67.000 dólares. Con semejante pastizal, la cosa ya era imparable. La fabricación de la estatua, una obra magna de OCZ Manufacturing en Roxbury, Massachusetts, arrancó en 2013. Y ojo al dato: la pieza final, un coloso de casi 3.000 libras (unos 1.360 kg) y 3,35 metros de altura, llegó a Michigan en 2014. ¿Y qué pasó luego? Pues que se quedó ‘de tour’ por almacenes o vete tú a saber dónde, porque la instalación no llegó hasta el pasado viernes, más de una década después de aquel tuit inicial. ¡Telita marinera!

Actualmente, la estatua está de forma temporal en el Michigan Science Center, pero la idea es que tenga un hogar permanente de lo más chulo en Corktown, cerca del Detroit Innovation Center. Así que, si pasas por allí, ya sabes, ¡échale un ojo!

Pero, ¿por qué RoboCop? ¿Por qué tanto bombo a un robot policía de los 80? Pues porque, según Brandon Walley, director ejecutivo del proyecto de la estatua, ‘RoboCop es un héroe local, un símbolo de esperanza para muchos en la ciudad, especialmente para los niños’. Y añade con toda la razón: ‘Representa la garra y la resiliencia de Detroit’. Al fin y al cabo, la película se ambientaba en una Detroit futurista que luchaba por salir adelante, un reflejo, quizás, de la propia ciudad real y su espíritu de superación. Así que, brindemos por RoboCop y por esa paciencia infinita que algunos han tenido. ¡Larga vida al bronce y a la justicia cibernética!