El surrealista mundo del merchandising farmacéutico en Estados Unidos

El surrealista mundo del merchandising farmacéutico en Estados Unidos
En Estados Unidos, las empresas farmacéuticas regalaban a los médicos artículos promocionales extravagantes. Desde bolígrafos con formas extrañas hasta relojes con nombres de medicamentos, el merchandising médico se ha convertido en un fenómeno de la cultura pop que roza el surrealismo.
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Si hay algo que caracteriza a Estados Unidos es su capacidad para convertir cualquier cosa en un espectáculo de consumo masivo, y el sector médico no iba a ser una excepción. Recientemente, internet ha vuelto a sacar a la luz uno de los fenómenos más extravagantes de las consultas médicas estadounidenses: el merchandising farmacéutico o pharma swag.

Antes de que las regulaciones se volvieran más estrictas, los representantes de las grandes empresas (conocidos popularmente como reps) visitaban a los médicos armados hasta los dientes con todo tipo de regalos promocionales. El objetivo era simple: que el nombre de su medicamento se quedara grabado en la mente del doctor a la hora de recetar. Pero, ¿qué tipo de objetos regalaban? La imaginación de los publicistas no tenía límites.

Los regalos más locos de la industria

No estamos hablando de simples calendarios de bolsillo o libretas aburridas. El catálogo de regalos parecía diseñado por un genio del marketing con un sentido del humor bastante peculiar:

  • Relojes de pared: No era raro ver en las salas de espera un reloj con el logo de un antidepresivo o de un medicamento para la disfunción eréctil.
  • Peluches y juguetes antiestrés: Desde pequeños cerebros de espuma para promocionar medicación psiquiátrica hasta peluches con forma de órganos humanos. Un clásico indiscutible.
  • Bolígrafos temáticos: El rey del swag. Bolígrafos con formas imposibles, imitando huesos, jeringuillas o dependiendo de la especialidad del medicamento.

El Top 3 de los objetos más codiciados

  1. Dispensadores de jabón con nombres de pastillas para el colesterol.
  2. Tazas mágicas que cambiaban de color al echar café caliente, revelando el nombre de un ansiolítico.
  3. El mítico reloj promocional de Viagra.

De la consulta al mercado del coleccionismo

Aunque hoy en día las normas éticas prohíben o limitan drásticamente estos regalos para evitar sobornos encubiertos, el pharma swag no ha desaparecido, simplemente ha mutado. Lo que antes era un regalo corporativo de dudoso gusto, ahora es material de coleccionista. En páginas de segunda mano, la gente llega a pagar pequeñas fortunas por hacerse con estos objetos.

«Es fascinante cómo algo que nació para influir en las recetas médicas ha terminado convirtiéndose en un ícono de la cultura pop vintage», comenta un aficionado en redes sociales.

Así que, la próxima vez que vayas al médico y te regale un triste bolígrafo de publicidad genérica, recuerda que en otra época, en Estados Unidos, podrías haberte topado con un peluche en forma de próstata feliz. ¡Cosas del marketing!