En el sur de Florida hay un local donde una serpiente vale una pizza. El restaurante Wildman’s Pizza, Pasta and Python, en Everglades City, entrega una pizza gratis a quien aparezca con una pitón birmana recién cazada, la especie invasora que asfixia los Everglades. No es una ocurrencia de marketing cualquiera: coincide con el reto anual con el que el estado intenta frenar a estos gigantes.
¿Cómo funciona el trueque de pitón por pizza?
La mecánica es tan simple como surrealista: llevas la serpiente, te llevas la pizza. Su dueño, Dustin Crum, presume de tener el primer sitio del mundo que acepta pitones como moneda de cambio. Y aunque en la carta figura hasta la «pizza de pitón», hay una pega legal: las normas sanitarias le prohíben vender carne de serpiente, así que, según cuenta, no le queda otra que regalarla.
«No puedo vender eso, tengo que darlo gratis», resume Crum sobre su peculiar modelo de negocio.
Del animal no se desperdicia casi nada: aprovecha la piel, los huesos para hacer joyas y la grasa para cremas y aceites. Un reciclaje total que, en este estado, encaja con lo que uno ya espera.
¿Por qué Florida quiere que caces pitones?
La pitón birmana no debería estar en América. Llegó como mascota exótica, acabó suelta en los pantanos y hoy no tiene depredadores que la frenen. Se calcula que entre 100.000 y 300.000 ejemplares recorren los Everglades, donde estos constrictores de hasta cuatro metros arrasan con mamíferos y aves autóctonos.
No es la primera vez que estos bichos protagonizan un susto en la zona: han llegado a aparecer atascados en el salpicadero de un coche o viajando de polizón en el capó. Y en otros rincones del planeta hay ejemplares que aspiran al récord Guinness por tamaño.
Por eso el estado no persigue a quien las mata: al revés, lo premia. Cada verano, la Comisión de Conservación de Pesca y Vida Silvestre de Florida y el Distrito de Gestión del Agua del Sur de Florida organizan el Florida Python Challenge, una competición para retirar cuantas más, mejor. Aquí nos escandalizaría, pero allí es política de conservación.
¿Cuánto se puede ganar en el reto de las pitones?
La edición de 2026 arrancó el 11 de julio y termina el 19 de julio a las 17:00. En juego hay un gran premio de 10.000 dólares para quien más pitones capture, más otros 15.000 dólares repartidos en distintas categorías. Cientos de cazadores se apuntan cada año tras pasar un curso online que enseña a localizarlas y a sacrificarlas sin sufrimiento.
Así que, si andas por los pantanos de Florida esta semana y te cruzas con una serpiente de cuatro metros, ya sabes lo que puede significar: quizá estés mirando la cena. O, mejor dicho, la pizza.

