McDonald’s lanza la hamburguesa más pequeña del mundo y sabe a broma pesada

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Si pensabas que habías visto todo en el mundo de la comida rápida, espera a ver la última genialidad (o troleo, según se mire) de McDonald’s. La sucursal de Singapur ha conseguido encender las redes sociales con una promoción que ha dejado a los clientes literalmente boquiabiertos… ante la nada. Han lanzado la serie «Miniature», una edición limitada de sus iconos: Cheeseburger, McSpicy, Doble Cheeseburger y Filet-O-Fish, pero encogidas hasta límites que desafían la lógica.

La controversia nació cuando los primeros clientes empezaron a compartir fotos de sus pedidos. ¿El resultado? Hamburguesas que parecen haber pasado por una lavadora a máxima potencia, o que directamente han sido diseñadas para servir de tapas en una casa de muñecas. El parecido con un macaron o un slider extremadamente tímido es inquietante, provocando una oleada de decepción y, sobre todo, mucho humor negro en línea.

La gente no podía creer lo que veían. ¿Se trataba de un error? ¿Era una cámara oculta? No, era McDonald’s vendiendo la ilusión de una hamburguesa completa. Los comentarios en plataformas como Reddit y Facebook se han llenado de clientes compartiendo imágenes comparando sus diminutos pedidos con objetos cotidianos, demostrando que si pones esta hamburguesa al lado de un tapón de botella, pierden ambas en tamaño.

Es importante destacar que estas mini-joyas culinarias no se vendían sueltas. Formaban parte de un ‘Miniature Meal’ por el módico precio de 10.50 dólares de Singapur (unos 7,25€ al cambio), que incluía, además de las mini-hamburguesas, patatas fritas y una bebida. Digamos que es un precio considerable para un picoteo que te deja con más hambre y más ganas de poner un tuit sarcástico. Los sets eran una especie de pack ‘para compartir’ que consistía en cuatro de estas mini-hamburguesas, lo que incrementó aún más la sensación de que el cliente estaba siendo objeto de una broma de mal gusto, pues el precio total se mantenía alto para la cantidad real de carne y pan recibida.

Aunque la cadena ha defendido que era una serie limitada y conceptual —llamada ‘miniature’ por algo—, el impacto visual de recibir un pan tan fino como un posavasos con un filete que podrías confundir con una croqueta ha sido demasiado para el público. McDonald’s Singapur ha aprendido por las malas que el tamaño, al menos en las hamburguesas, sí que importa, y que no hay nada más viral que una decepción gastronómica.