Estrategia de ‘friki’ de la lotería da 100.000 dólares: El secreto estaba en el primer décimo

Estrategia de 'friki' de la lotería da 100.000 dólares: El secreto estaba en el primer décimo
Un residente de Frederick, Maryland, ganó 100.000 dólares en la lotería de rasca y gana tras aplicar su peculiar y metódica estrategia: comprar siempre los primeros diez billetes de cada rollo nuevo. Su décimo boleto resultó ser el afortunado, demostrando que a veces la obsesión puede ser muy rentable.
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En un giro de acontecimientos que hará que los escépticos de la numerología y los rituales se replanteen sus vidas, un residente de Frederick, Maryland (Estados Unidos), ha demostrado que tener una estrategia extraña en la lotería a veces funciona. Y no hablamos de una estrategia de meditación o amuletos, sino de una técnica tan específica que roza lo obsesivo.

Este jugador, que se mantiene en el anonimato (probablemente para evitar que sus vecinos le pidan préstamos), es un devoto de los billetes de rasca y gana. Su regla de oro es férrea: si el dependiente está abriendo un rollo nuevo del juego, él compra los diez primeros boletos de la tira. Diez ni uno más, ni uno menos.

El pasado fin de semana, mientras hacía la compra en la tienda Sheetz de Frederick, el destino le puso a prueba. Se activó el rollo nuevo del juego “Money Blast”, un rasca de 10 dólares. Fiel a su fe inquebrantable en su método, pidió los diez primeros. El ganador confiesa que tiene la teoría de que los premios gordos o interesantes suelen estar escondidos cerca del principio de las tiradas, ¡y vaya si estaba en lo cierto!

Tras rascar los nueve primeros sin grandes alegrías, llegó el billete número diez. Al rascar la capa protectora, el hombre descubrió que no había ganado unos pocos pavos para un café, sino un premio gordo de 100.000 dólares. Según relató a los funcionarios de la Lotería de Maryland, la conmoción fue tal que tuvo que asegurar el billete ganador de la manera más previsiblemente paranoica posible: lo guardó en un lugar ultrasecreto de su casa hasta que pudo reclamar el premio.

La victoria valida por completo su particular ritual de compra. Los 100.000 dólares irán destinados, según sus planes, a reparaciones pendientes en el hogar y a aligerar algunas facturas, poniendo fin a la fase en la que compraba diez boletos por rollo y no ganaba absolutamente nada. Ahora, el hombre es la prueba viviente de que, si vas a tener una manía, al menos que te reporte seis cifras.