
¡Agarraos que viene curva! En Rathcoole, una zona de Belfast que no es precisamente el epicentro del drama diario, se ha cocinado una de esas noticias que te dejan con la ceja arqueada y una sonrisa floja. Resulta que la gran hoguera de Halloween, esa que la comunidad levantaba con ilusión para quemar en la noche más terrorífica del año, ha ardido… ¡pero antes de tiempo y por obra de vándalos! Sí, sí, habéis leído bien. La fogata que estaba destinada a ser pasto de las llamas el 31 de octubre fue víctima de un presunto ataque incendiario, calcinándose antes de su gran debut. Es como si alguien destrozara la tarta de cumpleaños antes de que el cumpleañero pudiera soplar las velas, ¡pero con fuego!
La Policía de Irlanda del Norte, con cara de ‘esto ya lo hemos visto’, está investigando este peculiar suceso. Y es que no es la primera vez que la hoguera de Rathcoole sufre un percance. Este mismo año ya había sido objetivo de otros ataques, y el año pasado, por un incidente similar, un chaval de 16 años fue arrestado (aunque luego lo soltaron sin cargos, para añadir más misterio al asunto). Parece que la hoguera de Rathcoole tiene más enemigos que amigos antes de que llegue su hora final, lo cual es bastante irónico, considerando su propósito.
El concejal John Scott, con una mezcla de fastidio y resignación, ha declarado que ‘todo el mundo sabe que estas hogueras cuentan con un gran apoyo de la inmensa mayoría de la comunidad’. Y es que, ¿quién querría apagar la fiesta antes de que empiece? Scott ha hecho un llamamiento a cualquiera que tenga información para que se ponga en contacto con la policía. Porque una cosa es quemar una hoguera cuando toca, y otra muy distinta es que te la chamusquen antes de tiempo, chafando la celebración. La ironía, amigos, arde más fuerte que la propia hoguera, y en Rathcoole, ahora tienen que lidiar con las cenizas de una broma de muy mal gusto.
