
Agárrense, amantes del lujo y los paladares exquisitos, porque la alta gastronomía acaba de recibir un terremoto en forma de perlitas negras. Imaginen el caviar, ese emblema de la opulencia y el postureo máximo, pero sin esturiones de por medio, sin preocupaciones éticas y, encima, ¡más sostenible que una huerta urbana! Pues sí, esto ya es una realidad gracias a Caviaroli, una empresa española que ya nos había deleitado con sus esferas de aceite de oliva, demostrando que eso de encapsular sabores se les da de maravilla.
Tras tres años de I+D secreto, digno de una película de espías culinarios, Caviaroli ha desvelado su última maravilla: un caviar vegetal que, según afirman con la boca pequeña (y el paladar lleno), es prácticamente indistinguible del auténtico. Detrás de esta hazaña está el chef ejecutivo Alberto Da Saura, que ha hecho magia para replicar la experiencia sensorial de las huevas de pescado, pero con ingredientes que nacen de la tierra y el mar de forma más amable. ¡Un genio al que le pondremos un monumento gastronómico!
Y, ¿cuál es el secreto de este engaño sublime? Nada de esturiones o peces exóticos. Hablamos de aceitunas cultivadas, concretamente las variedades picual y hojiblanca, combinadas estratégicamente con alga kombu. Sí, has leído bien: la oliva de toda la vida y un toque marino, todo ello procesado con una técnica de encapsulación esférica que es pura brujería. El resultado es una pequeña esfera, brillante, de un negro transparente y con ese «pop» característico al morder que te deja con la boca abierta y la mente preguntándose si te han tomado el pelo, ¡y te encanta!
En cuanto al sabor, prepárense para una explosión. Es salado, umami, con esas notas yodadas y marinas que uno esperaría de un caviar de verdad, pero con la enorme y gratificante ausencia de cualquier atisbo a pescado. Vamos, que si eres vegano o simplemente el sabor a pescado no es lo tuyo, pero te mueres por probar la experiencia del caviar, ¡esta es tu oportunidad! Además, al ser vegetal, es una opción mucho más ética y respetuosa con el medio ambiente, reduciendo el impacto de la sobrepesca. Y por si fuera poco, su precio, se espera que sea más «amigable» que el de sus primos de origen animal. ¡Lujo asequible y consciente!
Este caviar «fake» (en el buen sentido) ya está listo para conquistar el canal HORECA, lo que significa que pronto lo veremos en los restaurantes más punteros, especialmente aquellos con menús veganos de alta gama que hasta ahora no podían ofrecer esta experiencia. Ya se han llevado un merecido premio en Alimentaria 2024, así que esto no es un capricho pasajero, sino una auténtica revolución. En resumen, si te invitan a una cena pija y te ponen caviar de este, ¡no digas nada y disfruta del engaño más delicioso de tu vida! El futuro ya está aquí, y sabe a aceituna con un toque de mar.
