Pierde las dos piernas en la guerra y conquista las Siete Cumbres

Montañero con prótesis en ambas piernas celebra en una cumbre nevada al amanecer entre banderas de oración tras completar las Siete Cumbres
Ilustración generada por IA · Planeta Zapping
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Imagina llegar a la cima del Everest. Ahora imagina hacerlo sin las dos piernas. Y luego repetir la jugada en las montañas más altas del resto de continentes, hasta completar el reto más codiciado del montañismo. Eso es justo lo que ha hecho Hari Budha Magar, un exgurka nepalí de 46 años que perdió ambas piernas en Afganistán y acaba de meterse en los libros de récords por la puerta grande.

Magar es el primer doble amputado por encima de la rodilla en completar las Siete Cumbres, el desafío que consiste en pisar el techo de cada continente. Cerró el círculo el pasado 6 de enero de 2026 en el monte Vinson, la cumbre más alta de la Antártida, tras años midiéndose con las paredes más exigentes del planeta.

De soldado gurka a icono de la montaña

Antes de la nieve estuvo el uniforme. Magar sirvió en el primer batallón de los Royal Gurkha Rifles del ejército británico, hasta que en abril de 2010 un artefacto explosivo le arrancó las dos piernas durante una misión en Afganistán. Hoy vive en Reino Unido, es padre de tres hijos y se ha convertido en una de esas historias que dan un poco de vergüenza ajena cuando uno protesta por subir tres pisos a pie.

Su currículum en altura impone: fue el primer doble amputado por encima de la rodilla en coronar el Everest, en mayo de 2023, y desde entonces ha ido sumando récords Guinness en cada cumbre que pisa.

«La vida va de adaptarse. Nada es imposible», resume el propio Magar.

La montaña más dura fue un juzgado

Lo más insólito es que su mayor obstáculo no fue el hielo ni la falta de oxígeno, sino la burocracia. En 2017 Nepal prohibió escalar sus montañas a las personas con doble amputación o ceguera. Magar llevó el caso al Tribunal Supremo nepalí… y ganó. Sin esa batalla legal, su Everest —y el de quienes vengan detrás— jamás habría existido.

Su historia entronca con esos deportistas que convierten la adversidad en gesta, como el corredor que arrasó en un ultramaratón en sandalias de goma o quienes llevan el deporte a los rincones más imposibles del mapa. Solo que aquí el rival era el propio cuerpo… y un reglamento.

La próxima vez que busques una excusa para no salir a correr, acuérdate del hombre que subió siete montañas sin piernas. Resulta que la motivación, a veces, cabe en una mochila muy pequeña.

Vía Guinness World Records.