El militar francés que reveló la ubicación secreta de un portaaviones por subir su carrera a Strava

El militar francés que reveló la ubicación secreta de un portaaviones por subir su carrera a Strava
Un oficial francés filtró la posición secreta del portaaviones Charles de Gaulle en el Mediterráneo tras registrar su sesión de entrenamiento en la app Strava. Un surrealista error de seguridad que demuestra que la obsesión por presumir de fitness puede destapar las operaciones militares más encubiertas del mundo.
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Todos sabemos que si sales a correr y no lo subes a internet, es como si no hubieras hecho nada. Sin embargo, esta obsesión moderna por presumir de nuestros kilómetros diarios acaba de jugarle una mala pasada a la marina francesa. Un oficial galo ha conseguido liarla parda al revelar la ubicación exacta de un portaaviones desplegado en una misión militar secreta, simplemente por querer sumar unos cuantos likes en su perfil de la popular aplicación deportiva.

El entrenamiento más indiscreto de la historia militar

El protagonista de esta rocambolesca historia es un oficial al que el diario Le Monde se refiere bajo el seudónimo de «Arthur». Resulta que este entusiasta del fitness decidió que un día de marzo era un momento estupendo para hacer un poco de cardio. Y no se le ocurrió otra cosa que encender su reloj inteligente y echarse a correr durante 35 minutos sobre la mismísima cubierta del mítico portaaviones Charles de Gaulle.

Portaaviones Charles de Gaulle

¿El problema? Que al sincronizar su reloj con Strava, la aplicación trazó un bonito y preciso mapa GPS de su recorrido público. Y claro, cuando corres en círculos concéntricos en medio del mar, es bastante evidente en qué tipo de embarcación te encuentras. Según la filtración, el buque se hallaba navegando sigilosamente al noroeste de Chipre, a unos 100 kilómetros de la costa turca; una zona especialmente sensible en la actualidad debido a las crecientes tensiones en Oriente Medio.

«El incidente reportado no cumple con las instrucciones actuales y se tomarán las medidas apropiadas si la información es cierta», han declarado, seguramente entre suspiros de desesperación, desde las fuerzas armadas francesas a la agencia AFP.

¿Qué hace el Charles de Gaulle en el Mediterráneo?

No estamos hablando de una simple lancha de recreo. El ministerio de las fuerzas armadas ha señalado que este portaaviones es la pieza central de un grupo de ataque desplegado recientemente para «proteger a los ciudadanos franceses, defender los intereses de Francia en la región y apoyar a sus socios». Para que nos hagamos una idea de la magnitud del despiste de nuestro corredor empedernido, a bordo de esta bestia flotante se encuentran actualmente:

  • 20 aviones de combate de última generación listos para operar.
  • Dos aviones de vigilancia para el control del espacio aéreo.
  • Tres helicópteros tácticos de apoyo y rescate.

Strava: el chivato oficial de las agencias de inteligencia

Emmanuel Macron visitando el portaaviones

Lo más gracioso, o preocupante, de toda esta situación es que no es la primera vez que el afán por el deporte expone secretos de estado a nivel global. Parece que las altas esferas militares y políticas no terminan de asimilar que la geolocalización pública y el espionaje no se llevan especialmente bien.

  • Los propios guardaespaldas del presidente francés, Emmanuel Macron, ya pusieron en riesgo su localización en varias ocasiones al subir sus rutas a la app mientras le escoltaban.
  • Los agentes del Servicio Secreto de los Estados Unidos que acompañaban al entonces presidente Joe Biden también compartieron sin querer su ubicación detallada en 2024.
  • Por si fuera poco, la aplicación también mostró a los guardaespaldas del presidente ruso Vladimir Putin trotando alegremente por lujosas propiedades que, curiosamente, el Kremlin niega poseer.

La famosa función de heatmap (mapa de calor) de Strava, que muestra de forma visual toda la actividad registrada por sus más de 195 millones de usuarios en todo el mundo, ha sido un verdadero dolor de cabeza para los ejércitos. Ya en 2018, las fuerzas de Estados Unidos tuvieron que revisar sus protocolos de seguridad, e incluso se descubrió que individuos sospechosos estaban usando la aplicación para identificar bases operativas secretas en Israel.

A día de hoy, los investigadores que rastrean la red no han podido volver a encontrar la ruta exacta de «Arthur» en la plataforma, lo que sugiere que el militar se ha dado cuenta de la tremenda metedura de pata y ha borrado la actividad o cambiado sus ajustes de privacidad a toda prisa. Seguramente, la próxima vez que quiera hacer algo de pierna, se conformará con saltar a la comba en su camarote con el modo avión activado.