
¿Aburrido de los deportes de siempre? ¿El fútbol te parece monótono y el baloncesto te deja frío? Pues agárrate, porque en Sneem, un pintoresco rincón del Condado de Kerry, Irlanda, han elevado el ‘arte’ del lanzamiento a un nivel que jamás hubieras imaginado: ¡escúpela como una oveja! Sí, has leído bien. Aquí, el deporte rey es el Campeonato Anual de Escupir Excrementos de Oveja.
Cada año, este festival atrae a participantes y curiosos de todas partes para presenciar y tomar parte en una competición tan insólita como hilarante. La premisa es sencilla: los concursantes deben lanzar, con la boca y toda la fuerza de sus pulmones, pequeños ‘pellets’ de caca de oveja tan lejos como les sea humanamente (u ovejunalmente) posible. Y no es solo por la gloria o por el cachondeo, que también, sino que el evento tiene un noble propósito: recaudar dinero para causas benéficas. Porque, ¿qué hay más solidario que escupir una boñiga por una buena causa?
La técnica es clave, claro está. Cada aspirante a campeón de escupitajos ovino recibe tres preciosos ‘proyectiles’ de oveja para demostrar su destreza. La expectación es máxima en cada lanzamiento, y la multitud contiene la respiración, no sea que les caiga una. Aunque el artículo original data de 2013, nos cuenta que en la edición anterior (2012), el legendario ‘The Rammer’ –conocido en el mundo real como Seán O’Mahoney– dejó a todos boquiabiertos con un lanzamiento estratosférico de 8,84 metros (¡casi 29 pies!). Ese hombre es una máquina de escupir.
El evento es organizado por el ‘Sneem International Championship of Ram Racing and Dropping Spitting’, que además de este peculiar deporte, organiza otras actividades igual de ‘locas y divertidas’. Así que si alguna vez te encuentras por Irlanda buscando algo realmente diferente, ya sabes dónde ir para ver cómo la tradición, el humor y un poquito de caca pueden unirse para crear un festival inolvidable. ¡A ensayar esos pulmones!
