
Agárrense, que vienen curvas, o más bien, vienen nanas y canciones infantiles. Si pensabais que la lista de finalistas para el ‘Personaje del Año’ de la revista TIME solo la copaban presidentes con mirada severa, estrellas del pop que rompen récords o magnates de la tecnología con ansias de dominar el mundo, estáis muy equivocados. Este año, entre tanto figurón, se ha colado una figura que ha dejado a más de uno con la boca abierta: ¡Ms. Rachel!
Sí, amigos, esa misma Ms. Rachel que tiene a vuestros hijos (o sobrinos, o vecinos) hipnotizados con sus ‘Songs for Littles’ en YouTube, enseñándoles a hablar con su dulce voz y su energía inagotable. La educadora preescolar que es un auténtico fenómeno global, ha logrado algo impensable: ha entrado en el selecto grupo de los nueve finalistas para el prestigioso título de TIME, compartiendo cartel con gente como Taylor Swift, Sam Altman (el de OpenAI), los huelguistas de Hollywood, el mismísimo Xi Jinping, Jerome Powell, el Rey Carlos III, los fiscales que persiguen a Donald Trump y, cómo no, la muñeca Barbie (que también ha tenido un año de película).
La noticia ha generado un revuelo considerable, y no es para menos. Ver el nombre de Ms. Rachel junto a líderes mundiales y artistas que definen nuestra era es, cuanto menos, curioso. ¿Qué ha llevado a los editores de TIME a considerar a esta heroína de los más pequeños? Pues parece que su impacto va mucho más allá de las pantallas de nuestros salones. Para millones de padres, Ms. Rachel se ha convertido en una auténtica salvavidas, una figura de autoridad (y entretenimiento) que ayuda al desarrollo del lenguaje de los niños, ofreciendo un respiro muy necesario en la caótica vida familiar. Es una influencer con una audiencia que no negocia y que, además, no duda en demandar sus contenidos a grito pelado.
Su nominación es un reflejo de cómo la cultura popular, especialmente la que se consume en la esfera digital por los más pequeños, tiene un poder e influencia que antes ni nos imaginábamos. Ha puesto sobre la mesa, de forma divertida, la conversación sobre la crianza moderna, el uso de pantallas y, por supuesto, quién tiene el verdadero poder en casa (pista: suelen ser los que piden más ‘Ms. Rachel’). Así que, la próxima vez que veáis a vuestros peques pegados a la tablet, recordad que quizás estén ante una futura ‘Persona del Año’. ¡Ahí es nada!
