
Si pensabas que el espacio exterior era el último rincón por conquistar para el legendario William Shatner, estabas muy equivocado. El eterno capitán de la Enterprise ha decidido que es el momento de cambiar el puente de mando por un amplificador de válvulas y lo ha hecho por la puerta grande, rodeado de la realeza del rock.
Un dúo galáctico para un clásico de hierro
La noticia ha dejado a los fans del metal y de la ciencia ficción con la boca abierta: Shatner ha unido fuerzas con el mismísimo Zakk Wylde, conocido por su trabajo con Ozzy Osbourne y Black Label Society, para grabar una cover de Iron Man, el himno generacional de Black Sabbath. No es un simulacro; es una realidad donde el estilo hablado y dramático de Shatner colisiona con los riffs demoledores de Wylde.
Interpretación teatral sobre riffs pesados
Fiel a su estilo, el actor no intenta emular a Ozzy. En su lugar, utiliza su característica cadencia narrativa para darle a la letra de la canción un aire de monólogo trágico y existencialista, casi como si estuviera informando de una anomalía temporal en el cuaderno de bitácora. Mientras tanto, Zakk Wylde se encarga de que la base musical sea un auténtico muro de sonido, respetando la pesadez del tema original pero inyectando su energía técnica habitual.
Esta colaboración demuestra que Shatner no tiene miedo a experimentar con géneros radicalmente distintos a su imagen pública. A sus noventa años, sigue demostrando que la creatividad no entiende de edades ni de géneros musicales preestablecidos. Es, sin duda, una de las colaboraciones más extravagantes y fascinantes que nos ha regalado la industria musical en mucho tiempo.
