Un león marino se echa la siesta frente a la comisaría de Cosmopolis

Un león marino se echa la siesta frente a la comisaría de Cosmopolis
Un joven león marino se tomó muy en serio su descanso y eligió la puerta del Departamento de Policía de Cosmopolis (Washington) como motel. Los agentes acordonaron la zona para proteger al animal, que fue recogido y reubicado sano y salvo por las autoridades de vida silvestre.
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El drama se desató en la pequeña localidad de Cosmopolis, Washington, no por un atraco ni por un problema de tráfico, sino por un ocupante ilegal… y bastante peludo. Un joven león marino, supuestamente cansado de la vida acuática o quizás buscando protección legal, decidió que el mejor lugar para echarse una siesta épica y de alto riesgo era justo delante de las oficinas del Departamento de Policía local.

Imaginen la escena: los agentes llegan al trabajo, listos para empezar la jornada, y se encuentran a este muchacho de aletas durmiendo plácidamente sobre el pavimento, actuando como un portero improvisado y bastante voluminoso. Los hechos, que ocurrieron un martes, demostraron que el mamífero acuático había deambulado considerablemente lejos de las zonas húmedas, eligiendo el lugar más burocrático de todos para su descanso.

La policía, lejos de arrestarlo por allanamiento o por exceso de pereza, gestionó la situación con profesionalidad y, a juzgar por sus comentarios en redes, con mucho humor. Tras confirmar que el animal no estaba herido, que simplemente estaba profundamente dormido, procedieron a acordonar el área para garantizar su seguridad y la de los ciudadanos que pasaban por allí.

La cuenta oficial del Departamento de Policía de Cosmopolis compartió la insólita historia en sus plataformas, bromeando abiertamente sobre si debían o no ponerle una multa de aparcamiento por estacionar en zona no permitida (y sin ticket, suponemos). Como es lógico, los agentes no tardaron en llamar al Departamento de Pesca y Vida Silvestre de Washington (WDFW).

Los expertos en fauna salvaje acudieron al rescate del pequeño fugitivo marino. Una vez que fue despertado de su siesta de alto riesgo, el león marino fue capturado de forma segura y reubicado en un lugar mucho más apropiado para su especie, lejos de los trámites, las leyes de estacionamiento y, sobre todo, lejos de las ganas de meterse en líos con la autoridad. Un final feliz para una de las visitas más insólitas y dormilonas que ha recibido la policía de Cosmopolis.