
Si creías que el contacto cero, bloquear a tu ex de todas las redes sociales y cortarte el flequillo a las tres de la mañana eran las únicas formas de superar una ruptura, prepárate para la última (y algo espeluznante) moda tecnológica. Una creciente ola de corazones rotos en China está recurriendo a la Inteligencia Artificial para lidiar con el dolor, y no, no le están pidiendo a ChatGPT que les escriba poemas tristes. Están, literalmente, creando versiones digitales de sus exparejas.

Conoce a Ex.skill: el Frankenstein de las rupturas amorosas
Todo este fenómeno se centra en un módulo de código abierto llamado Ex.skill. ¿Cómo funciona? Básicamente, los usuarios suben a la plataforma todo el material de origen que tienen de sus antiguas relaciones: registros de chat, fotografías, publicaciones de redes sociales y cualquier descripción personalizada. Con todo este cóctel emocional, el sistema se encarga de destilar la esencia de tu ex y meterla dentro de una IA.
Lo más asombroso (y que da un poco de mal rollo) es que estos dobles impulsados por inteligencia artificial pueden imitar a la perfección el tono de voz, las frases hechas e incluso los matices lingüísticos más sutiles del antiguo compañero. Además, recuerdan todas las experiencias compartidas basándose en los datos proporcionados. Como explican poéticamente los desarrolladores, la herramienta permite «migrar esos recuerdos de las redes neuronales biológicas a las digitales».
«El proyecto es solo para reflexión personal y sanación emocional, no para acoso, acecho o invasión de la privacidad.»

¿Terapia de cierre o un episodio de Black Mirror?
En la página de GitHub de los creadores de Ex.skill, la advertencia es clara, pero la inmensa popularidad de la herramienta ha desatado un acalorado debate. Por un lado, tenemos el obvio problema de la privacidad: se están introduciendo datos personales y conversaciones íntimas de personas reales en una red neuronal sin su consentimiento. Por otro, los psicólogos alertan sobre el riesgo de dependencia emocional. ¿Cómo vas a conocer a alguien nuevo y tener una relación sana si te pasas las tardes chateando con un fantasma digital de tu pasado?
El lado positivo: decir lo que nunca pudiste
A pesar de las críticas de quienes lo ven como un comportamiento perturbador, muchos usuarios aseguran que Ex.skill les ha dado la paz que necesitaban. En lugar de quedarse con las palabras en la boca, algunos han utilizado sus copias digitales para tener esa ansiada «última conversación» y soltar todo lo que no pudieron decir en persona.
«Finalmente pude decirle al doble de IA todo lo que había dudado en decir, y me hizo sentir mucho mejor», confesó un usuario en redes sociales. Otros, en un giro cómico e inesperado de los acontecimientos, afirmaron que interactuar con el clon digital les hizo darse cuenta de que, en realidad, sus exparejas «tampoco eran para tanto». Y es que, a veces, solo hace falta que un robot te hable con el mismo tono de tu antiguo amor para darte cuenta de que estás mucho mejor sin él.
