
Todos sabemos que el mundo de las citas modernas es un deporte de riesgo. A veces haces match esperando encontrar a tu media naranja y acabas sentado frente a alguien que parece recién salido de una película de terror psicológico. El foro de Reddit se ha llenado de confesiones sobre las peores primeras citas de la historia, y hemos seleccionado las más surrealistas, divertidas y bochornosas para que valores tu soltería como el tesoro que realmente es.
Las citas que te harán perder la fe en el romance
Acomódate, porque estas historias son una montaña rusa de vergüenza ajena pura y dura. ¡Comenzamos!
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El secuestro a ritmo de K-Pop
Imagina la escena: te subes al coche de tu cita esperando que te acerque a casa y, de repente, se bloquean los seguros. Estás atrapado. La anécdota de un usuario lo resume a la perfección:
«No me dejaba salir de su coche y me obligó a escuchar un álbum entero de BTS«
. El síndrome de Estocolmo nunca tuvo tanto ritmo coreano.
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La ladrona de almohadas
Una usuaria relata cómo su cita pasó de cero a cien en segundos… y luego metió la marcha atrás de forma incomprensible. La chica se quedó en ropa interior y se sentó a horcajadas sobre él, pero cada vez que el pobre intentaba tocarla, ella le daba un manotazo. Tras este tenso tira y afloja, la joven procedió a oler profundamente su almohada y decidió llevársela a su casa. ¡Un trofeo aromático para recordar la velada!
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El okupa del sofá
El catfishing clásico se queda en anécdota al lado de esto. Aparece un tipo con 45 kilos extra respecto a su foto de perfil y un olor corporal comparable al de un vestuario de rugby sin ventilar. Pero la guinda del pastel fue su propuesta financiera: le habían desahuciado y le preguntó a la chica si podía alquilarle el sofá por 500 libras al mes. Resulta que en su anterior casa le habían cambiado la cerradura y el tipo entraba arrastrándose por las ventanas. Un partidazo.
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El vengador del karaoke
Te prometen una noche de bar tranquila y acabas en el rincón más oscuro de un karaoke. El chico se subió al escenario, clavó su mirada más intensa y perturbadora en su cita y empezó a cantar Behind Blue Eyes. El momento cumbre de la vergüenza ajena llegó cuando se arrodilló dramáticamente y le gritó la letra «¡mi amor es venganza!» directamente a la cara. Sobra decir que no hubo segunda cita.
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La suegra controladora de accesos
Llegas al restaurante esperando una velada íntima y te encuentras con los padres y el hermano menor de tu cita sentados en la mesa. ¡Sorpresa! Por si el susto fuera poco, antes de poder mirar la carta, la madre alargó la mano y le exigió ver el DNI al chico para comprobar sus antecedentes. Un control fronterizo en toda regla.
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«El maestro de los pezones»
Hay niveles de ego, y luego está hablar de uno mismo en tercera persona en la primera toma de contacto. Pero si vas a hacerlo, al menos no te autoproclames «el maestro de los pezones». La chica que relató esta fatídica experiencia confirmó que, para sorpresa de nadie, el título le venía enorme.
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El inversor de los nuggets de pollo
El romanticismo en su estado más puro. Un chico llevó a su cita a un bar cutre de deportes, le hizo pagar a medias unas tristes tiras de pollo y, con la boca medio llena, soltó la bomba: le preguntó qué probabilidades numéricas había de que se acostaran juntos esa noche. Su argumento era que quería cortar la cita cuanto antes si ella le estaba haciendo perder el tiempo. Un auténtico lobo de Wall Street del ligoteo.
¿La lección de todo esto?
Si tu primera cita no te secuestra en su coche, no te exige el carnet de conducir y, sobre todo, no intenta robarte la ropa de cama, ¡felicidades! Probablemente ya va mejor que la de todos estos pobres usuarios de internet. A veces, quedarse en casa en pijama viendo una serie es el mejor plan de viernes posible.
