Pumpkin, la gata tan redonda que parece una calabaza con patas

Pesa once kilos, la rescataron tras morir su dueño y la tuvieron que entrar casi rodando. Así es Pumpkin, la gata viral que parece una calabaza con orejas…

0
0

Pesa once kilos, la rescataron tras morir su dueño y la tuvieron que entrar casi rodando. Así es Pumpkin, la gata viral que parece una calabaza con orejas…

Imagina que llegas a trabajar al refugio de animales y por la puerta aparece una gata tan, pero tan redonda, que casi hay que meterla rodando. No es una exageración: a Pumpkin la tuvieron que ayudar a entrar porque sus patitas no daban abasto con tanto michelín.

Esta gata naranja de la SPCA de Cincinnati (Estados Unidos) pesa más de 11 kilos, cuando lo normal en un gato ronda los cuatro o cinco. El resultado es una bola de pelo anaranjada que, literalmente, parece una calabaza con orejas.

«Es como una gata de tamaño normal que pesa once kilos. Literalmente parece una calabaza», resumió Chris Seelbach, presidente del refugio.

De huérfana a hija adoptiva del jefe

Pumpkin llegó al centro después de que su anterior dueño falleciera. Apareció sucia, agotada y con un sobrepeso de récord, pero por dentro está sorprendentemente sana: le hicieron analíticas y radiografías y todo salió dentro de lo normal. Su problema no es una enfermedad, sino años de comer de más.

Y aquí llega la parte bonita. Chris Seelbach, el propio presidente del refugio, se la llevó a casa junto a su marido para ponerla a dieta y devolverle la movilidad. La llama cariñosamente su «hija adoptiva» y ya anda buscando ejercicios suaves para que la gata se mueva sin sufrir.

Internet ya tiene nueva reina (con parecido razonable)

Como era de esperar, los vídeos de Pumpkin que compartió el refugio se volvieron virales en cuestión de horas. En los comentarios hay de todo: quien ve en ella a Garfield, quien jura que es clavada a un Squishmallow y, sobre todo, mucha gente convencida de que es idéntica a la actriz Emma Stone por su pelo cobrizo y esa mirada de «y tú qué miras».

No es la primera vez que un felino nos roba el corazón por sus rarezas: ya conocimos a un gato bastante tragón y al gatito Dobby, que nació con cuatro orejas. Y en rescates con final feliz, dejó el listón alto un perro fugitivo que solo quería un sofá.

Pumpkin, de momento, ya tiene lo más importante: una casa, una dieta y un club de fans mundial. Lo de parecerse a una estrella de Hollywood es solo la guinda. ¿Quién dijo que las calabazas únicamente molan en Halloween?