En el zoo de Oregón, las nutrias marinas juegan al baloncesto como entrenamiento. Por Halloween cambian el balón por minicalabazas y siguen machacando…
Las nutrias marinas del zoo de Oregón, en Portland (Estados Unidos), juegan al baloncesto como parte de su entrenamiento, y cada Halloween cambian el balón por calabazas en miniatura. El zoo acaba de publicar el vídeo de este año, y ver a un bicho con bigotes encestar una calabaza con las dos patas es exactamente tan absurdo como suena.
¿Qué hacen las nutrias del zoo de Oregón con las calabazas?
Las protagonistas son Juno, Lincoln y Uni Sushi, tres nutrias marinas rescatadas que viven en el zoo. En el vídeo nadan, chapotean y lanzan las minicalabazas a la canasta. Hay concentración, hay chapuzón y, al final, calabaza dentro.
Tampoco es una ocurrencia de este año: el cambio de balón por calabaza ya es una tradición de Halloween en el zoo, que subió vídeos muy parecidos en 2024 y 2025. Portland, por cierto, empieza a ser territorio de animales con iniciativa: allí unos cuervos ya tienen su propio bar en miniatura y dos cabras se colaron en un autobús urbano.
¿Por qué juegan al baloncesto unas nutrias marinas?
Por salud. Es lo que los zoos llaman enriquecimiento: un ejercicio para mantener en forma la mente y el cuerpo de los animales. En el texto que acompaña al vídeo, el zoo de Oregón explica que «el entrenamiento con refuerzo positivo, como la rutina de baloncesto de las nutrias, desempeña un papel crucial en el bienestar animal», y que usar objetos nuevos, como las minicalabazas, lo hace todavía más interesante.
Las tres nutrias son animales rescatados: quedaron huérfanas frente a la costa de California, pasaron por el programa de rescate del Acuario de la Bahía de Monterey y el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos las declaró no aptas para volver al mar.
¿Quién fue Eddie, la nutria que empezó a encestar?
La culpa de todo la tiene un macho de nutria marina llamado Eddie, que llegó al zoo de Oregón en 2000 tras quedarse huérfano en la costa de California. Con los años empezó a sufrir artritis en los codos, y sus cuidadores le enseñaron a encestar un balón como terapia. Los vídeos de sus mates le dieron fama mundial.
Una nutria con artritis empezó la tradición; sus sucesoras la continúan ahora con calabazas.
Eddie murió en 2018 con casi 21 años, como una de las nutrias marinas más longevas conocidas, y el zoo formó a una nueva generación de encestadoras. En 2023, Nicole Nicassio-Hiskey, del equipo de cuidadores de vida marina del zoo, lo contaba así: «Juno es sin duda la estrella, pero nuestros dos nuevos “novatos” aportan mucha energía y entusiasmo al juego».
Si te van los animales con talento cómico, aquí tienes las fotos de animales más graciosas del año. Y si tu calabaza de Halloween va a acabar pudriéndose en el portal, piensa que en Portland hay quien le saca un mate.
Vía Oregon Zoo, Good Good Good, Laughing Squid y Local 12. Sobre Eddie y el equipo: Oregon Zoo, Fox News, BuzzFeed News y The Irish News.
Foto de portada: fotograma del vídeo de Oregon Zoo.




