La propietaria de la casa-rotonda se rinde al ruido del tráfico

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Hay batallas que merece la pena luchar, y luego está la de la señora Liang. Imagina la escena: durante diez largos años, te niegas a que tiren tu casa para construir una obra mastodóntica. Eres David contra Goliat. Al final, el gigante se rinde y, en lugar de aplastarte, te rodea. Victoria, ¿verdad? Pues… depende.

Nuestra protagonista vive en Guangzhou, China, y su pequeña vivienda se interponía en los planes para un nuevo y flamante puente, el Haizhuyong. Durante una década, negoció su salida. El problema no era irse, sino a dónde. Según parece, la única alternativa que le ofrecían era una propiedad situada justo al lado de un tanatorio. Comprensiblemente, la señora Liang dijo que de eso nada.

Como no hubo acuerdo ni por un piso decente ni por una compensación económica que la convenciera, las autoridades optaron por el plan B: construir el puente alrededor de su casa. Dicho y hecho. En 2020, la vivienda de la señora Liang se convirtió en una especie de isla de asfalto, con los carriles de la autopista pasando por ambos lados. La imagen se hizo viral al instante, y la casa fue bautizada como ‘el ojo del mar’, una atracción turística de lo más inesperada.

Vivir en el monumento a tu propia tenacidad suena épico, pero la realidad es mucho menos poética. Un año después de su ‘victoria’, la señora Liang ha tirado la toalla. Resulta que vivir en medio de una autopista tiene sus inconvenientes. ¿Quién lo iba a decir? El ruido incesante de los coches, las vibraciones constantes y la contaminación se convirtieron en su pan de cada día, haciendo la vida allí sencillamente insoportable.

Así que, tras un año de asedio automovilístico, la señora Liang ha aceptado por fin un acuerdo con los promotores (cuyos detalles no han trascendido) y ha hecho las maletas. La famosa ‘casa clavo’, símbolo de resistencia, será demolida este mes de septiembre. Una historia con moraleja: a veces, ganar la batalla te coloca en el peor sitio posible para disfrutar de la victoria.