La pizza más cara de su vida

La pizza más cara de su vida
Una mujer de 59 años en Georgia fue detenida por conducir ebria mientras se apresuraba a recoger su cena. Pamela K. Baughman explicó a la policía que había bebido y que necesitaba llegar a tiempo a por su pizza antes del cierre. Una prisa gastronómica que le valió una noche en el calabozo y cargos por DUI.
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Hay pasiones que nos arrastran a límites insospechados, y la pizza, amigos, es una de ellas. Tanto, que puede llevarte directamente al calabozo. Esto es exactamente lo que le pasó a Pamela K. Baughman, una mujer de 59 años de Georgia, cuya misión por una porción caliente terminó con luces azules y esposas.

Imagina la escena: es jueves por la noche, el estómago ruge y la hora de cierre de tu pizzería favorita se acerca peligrosamente. Pamela, en su flamante BMW negro, tenía una única meta: rescatar su pizza antes de que fuera demasiado tarde. El problema es que, en su afán por la velocidad, se le olvidó un pequeño detalle: conducir bajo los efectos del alcohol no es la mejor estrategia para una misión de rescate culinario.

Mientras circulaba por Cobb Parkway, cerca de la salida de la I-75, un agente la detuvo por una infracción de tráfico: iba demasiado pegada al coche de delante. Al acercarse, el policía notó algo más que una simple prisa por la cena. Un fuerte olor a alcohol y un habla un tanto… ¿arrastrada? Sí, exactamente.

Pamela, en un arrebato de sinceridad (o quizás por la influencia de lo ingerido), confesó sin rodeos: había estado bebiendo en casa de una amiga y, ¡oh, la urgencia!, necesitaba imperiosamente recoger su pizza antes de que el restaurante echara el cierre. Ante tal panorama, los agentes no tuvieron más remedio que someterla a una prueba de sobriedad en el campo, que, como era de esperar, no superó con éxito.

Así, lo que prometía ser una noche de placer gastronómico, se convirtió en una pesadilla legal. Pamela K. Baughman fue arrestada con cargos por conducir bajo los efectos del alcohol (DUI) y por seguir demasiado de cerca a otros vehículos. Su BMW de 2007 fue incautado y ella pasó la noche en el Centro de Detención para Adultos del Condado de Cobb.

Moraleja de la historia: por mucho que te apetezca esa pizza recién hecha, siempre es mejor asegurarse de que la prisa no te salga… redonda, pero entre rejas.