La jefa de la NASA que pidió el fin de la Tierra y tenía sus motivos

La jefa de la NASA que pidió el fin de la Tierra y tenía sus motivos
Lori Garver, la entonces número dos de la NASA, no quería destruir el planeta. En una charla, propuso "acabar con la Tierra" como una metáfora para dejar de depender de ella. Su verdadero plan: convertir a la humanidad en una especie multiplanetaria para asegurar nuestra supervivencia a largo plazo.
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Imagina la escena: estás en una conferencia sobre naves espaciales y, de repente, la subdirectora de la NASA, Lori Garver, sube al escenario y pide, sin más, el fin del planeta Tierra. ¿Perdona? ¿Es que se ha vuelto loca o ha visto demasiadas películas de villanos intergalácticos? Pues ni una cosa ni la otra. Respira tranquilo, que nadie tuvo que empezar a construir un búnker en el jardín.

Todo ocurrió durante el simposio ‘Starship Century’, un evento con un nombre que ya promete bastante. Allí, Garver soltó la bomba: «Tenemos que acabar con la Tierra». Obviamente, el titular era demasiado bueno para dejarlo pasar, pero la realidad era bastante más sensata y, la verdad, mucho más interesante que un simple plan apocalíptico.

Lo que Garver proponía no era un Armagedón inmediato, sino un cambio de mentalidad. Su argumento, compartido por genios como Stephen Hawking o visionarios como Elon Musk, es que la única garantía de supervivencia para la especie humana es dejar de tener todos los huevos en la misma cesta. Y nuestra cesta, por ahora, es este planeta azul.

«En mi opinión, la razón para ir al espacio, la razón para ir a otros mundos, es la supervivencia de la raza humana», explicó. ‘Acabar con la Tierra’ era su forma poética de decir que debemos terminar con nuestra dependencia exclusiva de ella. Vamos, como cuando decides que ya es hora de independizarte de casa de tus padres, pero a escala cósmica.

Garver también aprovechó para darle un ‘zasca’ a la antigua forma de explorar el espacio, a la que llamó el modelo «Apolo con esteroides». Criticaba esa idea de ir a un sitio, plantar una bandera, dejar unas huellas para la foto y volverse a casa. Según ella, eso no es sostenible. Lo que se necesita es un plan a largo plazo, asequible y que involucre tanto al sector público como a las empresas privadas para crear una presencia humana permanente más allá de nuestro planeta.

Así que, la próxima vez que oigas a alguien de la NASA hablar del fin del mundo, antes de entrar en pánico, quizás deberías comprobar si no se refieren a que ha llegado la hora de hacer las maletas para una mudanza interplanetaria. Un plan bastante más emocionante que un final catastrófico, ¿no crees?